Autoridades han clausurado 14 pozos de agua utilizados para ocultar cuerpos; en algunos casos, los equipos de búsqueda han tenido que descender hasta 400 metros de profundidad para recuperar restos humanos.
Pozos de agua de Guanajuato se convierten en fosas clandestinas

Por: Corina Tlali Ortega
La crisis de desapariciones en Guanajuato ha revelado una de las formas más extremas utilizadas por grupos criminales para ocultar a sus víctimas: el uso de pozos de agua como fosas clandestinas.
Acciones de las autoridades en la búsqueda y clausura de pozos
De acuerdo con autoridades estatales, en lo que va del año han sido clausurados 14 pozos ubicados en predios agrícolas que eran utilizados para esconder cuerpos y restos humanos. La mayoría de estos hallazgos se han registrado en municipios de la región Laja-Bajío, particularmente en Juventino Rosas y Villagrán, zonas que en los últimos años han enfrentado una intensa disputa entre grupos delictivos.
El secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, informó que los trabajos de búsqueda se han vuelto cada vez más complejos debido a esta modalidad. En algunos casos, los equipos especializados han tenido que descender hasta 400 metros de profundidad para localizar y recuperar restos humanos.
Ante esta situación, la Comisión Estatal de Búsqueda adquirió maquinaria especializada para realizar inspecciones y rescates en espacios de difícil acceso. Las autoridades han detectado además intentos de sabotaje en varios de estos sitios, donde los responsables colocan tapones elaborados con paja, rastrojo y otros materiales orgánicos para impedir el ingreso de cámaras de exploración.
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Casos emblemáticos y contexto en Guanajuato
Uno de los casos más emblemáticos ocurrió en abril pasado en la comunidad Franco de Tavera, en el municipio de Juventino Rosas. En ese lugar fueron exhumados los restos de 37 personas de un pozo utilizado como fosa clandestina. Según la Fiscalía General del Estado, hasta el momento han sido identificadas 28 de las víctimas.
Jiménez Lona reconoció que Guanajuato es uno de los estados del país donde con mayor frecuencia se utilizan pozos de agua para ocultar cuerpos. Explicó que esta práctica no solo busca desaparecer evidencias, sino también dificultar los trabajos de búsqueda realizados por las familias de personas desaparecidas y por las autoridades.
Aunque hasta ahora no se ha aplicado la extinción de dominio sobre los pozos clausurados, el gobierno estatal ya solicitó a la Comisión Nacional del Agua información sobre los propietarios o responsables de estas instalaciones. Sin embargo, las autoridades no descartan que algunos dueños sean víctimas de amenazas o coerción por parte de grupos criminales.
La utilización de infraestructura agrícola como fosas clandestinas refleja la evolución de los métodos empleados para ocultar a las víctimas de la violencia. Mientras continúan las labores de búsqueda, cada pozo inspeccionado representa la posibilidad de encontrar respuestas para familias que siguen esperando noticias de sus seres queridos desaparecidos.
