La propuesta incluye mecanismos de certificación participativa y acciones para mitigar el cambio climático y conservar la biodiversidad.
Proponen actualizar Ley de Productos Orgánicos para fortalecer al campo mexicano

Por: Pilar Mansilla
La producción orgánica en México creció hasta reunir a más de 40 mil productores que cultivan 210 mil 504 hectáreas; sin embargo, ese desarrollo continúa regulado por una ley que permanece prácticamente sin cambios desde hace casi dos décadas.
Senador Pablo Angulo propone modernización de la ley de productos orgánicos
Ante ese desfase, en el Senado fue presentada una iniciativa para modernizar el marco jurídico del sector, ampliar las oportunidades para los pequeños productores y adecuarlo a las nuevas exigencias ambientales y comerciales.
El senador del PRI, Pablo Angulo Briceño, propuso reformar diversas disposiciones de la Ley de Productos Orgánicos al advertir que la legislación, publicada en 2006, ya no responde a los desafíos que enfrenta el campo mexicano frente al cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo rural sostenible ni a los estándares internacionales que actualmente rigen este tipo de producción.
De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), al cierre de 2025 el país registró más de 40 mil productores orgánicos con una superficie de 210 mil 504 hectáreas, concentradas principalmente en Chiapas, Sonora, Jalisco, Sinaloa, Baja California, Michoacán y Oaxaca, entidades que concentran una parte importante de esta actividad agrícola.
Objetivos y cambios clave de la iniciativa para la ley orgánica
La iniciativa plantea ampliar el objeto de la ley para que, además de regular la producción orgánica, promueva acciones orientadas a la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo rural inclusivo, dando prioridad a pequeños productores, comunidades rurales, pueblos indígenas y campesinos. Asimismo, actualiza el concepto de producción orgánica para armonizarlo con los principios internacionales de Salud, Ecología, Equidad y Cuidado.
Otro de los cambios propuestos consiste en incorporar los Sistemas de Garantía Participativa como un mecanismo de certificación válido y preferente para pequeños productores y mercados locales. El legislador señaló que, pese a que en México operan más de 100 tianguis y mercados alternativos de productos orgánicos, únicamente una parte de estos sistemas cuenta con reconocimiento oficial, lo que limita su consolidación, crecimiento y capacidad para competir en mejores condiciones.
La propuesta también busca fortalecer la integridad del sistema orgánico mediante estándares de trazabilidad y resultados ambientales verificables, además de facilitar el acceso de los productores a procesos de certificación, esquemas de financiamiento y mercados justos. Con ello, la reforma pretende consolidar un modelo de desarrollo rural sostenible, alineado con los objetivos de la Agenda 2030 y con capacidad para generar mayores oportunidades económicas para las familias dedicadas a la producción orgánica en el campo mexicano.