¿Qué está pasando con Nicaragua y Daniel Ortega? Así llegó el país al anuncio de que ya no habrá elecciones

Daniel Ortega aseguró que en Nicaragua ya no volverán a celebrarse elecciones. Te explicamos cómo concentró el poder durante casi dos décadas y por qué su anuncio ha encendido las alarmas

¿ Nicaragua sin elecciones? Foto: Reuters y AP.
¿ Nicaragua sin elecciones? Foto: Reuters y AP.

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Jessica López

Daniel Ortega sorprendió al asegurar que en Nicaragua ya no volverán a celebrarse elecciones. Si te preguntaste cómo llegó el país a ese punto o por qué el presidente puede hacer un anuncio así, en Ovaciones te damos el contexto.

La respuesta corta es que Ortega ya controlaba prácticamente todo el poder desde hace varios años, pero con este anuncio dejó claro que ni siquiera pretende mantener la apariencia de una democracia.

Es decir, si antes había elecciones muy cuestionadas, ahora el propio presidente dice que simplemente ya no habrá.

Primero lo primero... ¿quién es Daniel Ortega?

Daniel Ortega no llegó al poder hace unos años. De hecho, es uno de los personajes más importantes de la historia reciente de Nicaragua.

En 1979 formó parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el movimiento que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza. Gracias a esa revolución terminó convirtiéndose en presidente por primera vez durante la década de 1980.

Sin embargo, en 1990 perdió las elecciones y dejó el poder.

Hasta ahí, la historia parecía la de cualquier democracia: un presidente gana, otro pierde y hay alternancia.

Pero todo cambió años después.

¿Cómo volvió al poder?

En 2007, Ortega regresó a la Presidencia tras ganar las eleccionesDesde entonces ya no ha soltado el cargo.

Con el paso de los años fue acumulando cada vez más poder. Sus aliados fueron ocupando puestos clave dentro del Congreso, la Suprema Corte, el sistema electoral y otras instituciones del Estado.

Eso le permitió impulsar reformas que hicieron mucho más difícil que la oposición pudiera competir en igualdad de condiciones.

¿Entonces había elecciones?

... pero ahí empieza la polémica.

En teoría, Nicaragua seguía organizando elecciones.

El problema es que organismos como la ONU, la Unión Europea y diversos gobiernos aseguraban que esos procesos ya no eran realmente libres.

Porque varios líderes opositores eran detenidos antes de las votaciones, partidos políticos perdían su registro, periodistas denunciaban persecución y muchos críticos del gobierno terminaban en prisión o en el exilio.

Por eso, cuando Ortega ganó nuevamente las elecciones de 2021 con el 76% de los votos, gran parte de la comunidad internacional dijo que esos comicios no podían considerarse democráticos.

¿Qué pasó en 2018 y por qué todos hablan de ese año?

Porque fue un punto de quiebre.

Ese año miles de personas salieron a protestar contra el gobierno de Ortega.

Las manifestaciones comenzaron por una reforma al sistema de pensiones, pero rápidamente se convirtieron en un movimiento mucho más grande contra el presidente.

La respuesta del gobierno fue una fuerte represión.

Organismos de derechos humanos denunciaron cientos de muertos, miles de heridos y detenciones arbitrarias. Desde entonces, el gobierno endureció todavía más el control sobre el país.

¿Y dónde entra Rosario Murillo?

Aquí viene otra parte importante.

Rosario Murillo no es únicamente la esposa de Daniel Ortega, también es la figura política más poderosa del país después de él.

De hecho, una reforma constitucional aprobada en 2025 creó oficialmente la figura de copresidente, por lo que ahora ambos gobiernan juntos Nicaragua.

Además, esa reforma fortaleció todavía más el control del Ejecutivo sobre instituciones como el Ejército, la Policía y el Poder Judicial.

Entonces... ¿qué anunció ahora?

Durante un acto por el aniversario de la Revolución Sandinista, Ortega lanzó una frase que dio la vuelta al mundo:

"Aquí no volverán a haber elecciones".

Según él, las elecciones eran utilizadas por sus adversarios para intentar quitarle el poder.

También dijo que impulsará nuevas leyes contra quienes considera "golpistas" o "vendepatrias".

¿Eso significa que ya no podrá votar la gente?

Esa es la gran preocupación.

En realidad, Nicaragua ni siquiera iba a llegar a este punto tan rápido. Las elecciones presidenciales estaban previstas originalmente para 2026, cuando terminaba el mandato de Daniel Ortega.

Sin embargo, en 2025 el gobierno decidió cambiar las reglas. La Asamblea Nacional (controlada por el partido oficialista) aprobó una reforma constitucional que, entre otros cambios, amplió el mandato presidencial de cinco a seis años.

Por lo que Ortega y su esposa, Rosario Murillo, se aseguraron permanecer un año más en el poder aplazando hasta 2027 su mandato.

En ese momento, la explicación oficial fue que los comicios simplemente se recorrerían un año. Pero ahora todo cambió.

Después de que Ortega afirmara que "aquí no volverán a haber elecciones", incluso esa votación prevista para 2027 quedó en duda. Hasta el momento no está claro si el gobierno eliminará por completo las elecciones presidenciales o si realizará algún proceso que, según advierten opositores y organismos internacionales, no ofrezca garantías democráticas.

¿Por qué este anuncio es tan importante?

Porque muchos especialistas consideran que Nicaragua llevaba años alejándose de la democracia, pero todavía existía la figura de las elecciones.

Ahora, por primera vez, el propio presidente reconoce públicamente que ni siquiera considera necesario organizar una votación para mantenerse en el poder.

Para el opositor Félix Maradiaga, quien fue encarcelado por el gobierno antes de exiliarse en Estados Unidos, las palabras de Ortega significan que "se cayó la máscara": el gobierno ya no intenta aparentar que existe competencia democrática.

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