La polémica por un acto discriminatorio contra una influencer coreana 'Inocat' durante un partido de futbol abrió un nuevo frente de discusión sobre racismo y exclusión en México. La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el racismo, el clasismo, el machismo y cualquier forma de discriminación deben erradicarse de la sociedad.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que la mayoría de los mexicanos son hospitalarios y atribuyó este tipo de conductas a una minoría que, dijo, conserva prácticas heredadas de la época colonial. "Todas y todos somos iguales. Esa es lo que debe prevalecer siempre", declaró.
Sheinbaum aprovechó el episodio para defender una visión del futbol como espacio de encuentro social. Señaló que el deporte no debe convertirse únicamente en un negocio y llamó a reflexionar sobre factores como el alto costo de los boletos, que pueden limitar la inclusión de amplios sectores de la población.
Posición oficial frente a las protestas y la represión
La presidenta también fue consultada sobre declaraciones de un comentarista de televisión que sugirió el uso de tanquetas, agua y balas de goma para contener protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), colectivos de madres buscadoras y estudiantes de Ayotzinapa.
Frente a ese planteamiento, Sheinbaum marcó distancia de cualquier estrategia de fuerza. Afirmó que las manifestaciones sociales no deben traducirse en represión y defendió la búsqueda permanente del diálogo como mecanismo para resolver conflictos.
"La contención es muy distinta a la represión", señaló. Recordó que México vivió durante décadas episodios de autoritarismo, desapariciones y persecución política, por lo que su administración no comparte métodos basados en la violencia contra quienes se movilizan o expresan inconformidades.
La mandataria sostuvo que la policía capitalina tiene experiencia para contener movilizaciones sin recurrir a violaciones de derechos humanos y consideró positivo que exista un debate público sobre los límites de la actuación gubernamental frente a las protestas.