La presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje directo a los funcionarios de su gobierno que participan en actividades partidistas: no pueden desempeñar ambos papeles al mismo tiempo.
La advertencia surgió después de que Manuela Obrador Narváez, delegada de Bienestar en Chiapas y prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, insultara al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un acto de Morena en Palenque.
Lejos de respaldar las expresiones de la funcionaria, Sheinbaum trasladó la discusión al terreno del servicio público.
"No es correcto, pues eres delegada de Bienestar o eres militante de Morena. A lo mejor puede ser militante de Morena, pero no puede estar en las dos tareas", afirmó.
La presidenta informó que pidió a la secretaria de Bienestar revisar el caso y determinar si existe alguna falta administrativa derivada de su participación en actividades partidistas.
El problema no fue Trump
Durante su respuesta, Sheinbaum evitó entrar a la discusión sobre las descalificaciones dirigidas al mandatario estadounidense.
Según la denuncia expuesta durante la conferencia, Manuela Obrador calificó a Trump como "tirano misógino" y "tipo asqueroso" durante una movilización de Morena.
La mandataria no debatió el contenido de esas expresiones. Su énfasis estuvo en otro punto: una funcionaria federal no puede utilizar su cargo para intervenir en actividades políticas partidistas.
"Obviamente no representa el sentir del gobierno de México", sostuvo.
También recordó que la relación con Estados Unidos obliga a mantener una posición institucional de respeto hacia el presidente estadounidense, independientemente de opiniones personales.
"Nosotros tenemos que ser respetuosos con el presidente de los Estados Unidos", sostuvo.
Un mensaje para los funcionarios de Morena
La intervención presidencial ocurre en un momento en que Morena comienza a mover piezas rumbo a las elecciones de 2027 y varios funcionarios participan en actividades políticas fuera de sus responsabilidades administrativas.
La presidenta informó que pidió a la Secretaría de Bienestar revisar el caso y determinar si existe alguna responsabilidad administrativa derivada de la participación de Manuela Obrador en una actividad partidista.
Por ahora no existe información sobre una posible sanción ni sobre el resultado de la revisión solicitada por Sheinbaum. Tampoco se conoce una reacción formal de la administración estadounidense a las declaraciones.