Claudia Sheinbaum confirmó que recibirá al rey Felipe VI de España en Palacio Nacional el 25 de junio por la tarde.

La llegada de Felipe VI coincide con la presencia de miles de aficionados españoles en territorio mexicano. Foto: EFE
Claudia Sheinbaum confirmó que recibirá al rey Felipe VI de España en Palacio Nacional el 25 de junio por la tarde.

Por: Roberto Cortez
La relación entre México y España tendrá una de sus imágenes políticas más relevantes de los últimos años. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que recibirá al rey Felipe VI el próximo jueves en Palacio Nacional, en una visita que simboliza el acercamiento entre ambos gobiernos después de un periodo marcado por diferencias diplomáticas.
El encuentro ocurrirá durante la estancia del monarca en México con motivo del Mundial 2026. Felipe VI también tiene previsto asistir al partido entre España y Uruguay que se disputará en Guadalajara.
La reunión adquiere peso político porque ocurre apenas dos años después de uno de los momentos más tensos en la relación bilateral.
En octubre de 2024, el rey español no asistió a la toma de posesión de Sheinbaum luego de que el gobierno mexicano decidiera no extenderle una invitación formal, en medio de las diferencias heredadas por el debate sobre la Conquista y la exigencia de una disculpa histórica a España.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum adelantó que el encuentro será breve, pero aprovechará la ocasión para conversar sobre la importancia histórica de los pueblos originarios y la relación entre ambas naciones.
La presidenta reconoció además que Felipe VI ha mostrado disposición para fortalecer el diálogo entre México y España, una señal que contrasta con los desencuentros diplomáticos que marcaron los últimos años.
La visita también representa una fotografía de reconciliación política. El mismo monarca que quedó fuera de la ceremonia presidencial de 2024 será recibido ahora en el principal recinto del poder político mexicano.
La llegada de Felipe VI coincide con la presencia de miles de aficionados españoles en territorio mexicano por la Copa del Mundo. El torneo ha servido como una plataforma de encuentros diplomáticos paralelos entre gobiernos y representantes internacionales.
Aunque no se prevé la firma de acuerdos ni anuncios conjuntos, la reunión envía una señal de normalización en la relación entre ambos países, socios históricos con fuertes vínculos económicos, culturales y comerciales.
La imagen del rey español cruzando las puertas de Palacio Nacional tendrá una carga simbólica que va más allá del protocolo: refleja el intento de ambos gobiernos por dejar atrás una etapa de fricciones y abrir un nuevo canal de entendimiento.