Washington descartó respaldar una prórroga anticipada del T-MEC y optó por revisiones anuales para renegociar el acuerdo
Trump rechaza prórroga del T-MEC y abre revisiones anuales

Por: Roberto Cortez
La administración del presidente Donald Trump descartó respaldar una prórroga anticipada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y anunció que impulsará revisiones anuales del acuerdo comercial, una decisión que abre un periodo de negociaciones permanentes entre los tres socios de Norteamérica.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que Washington no está dispuesto a mantener el acuerdo sin modificaciones. En declaraciones a Bloomberg News, sostuvo que el gobierno estadounidense identifica "problemas importantes" y considera necesario corregir desequilibrios mediante cambios al tratado.
La decisión no implica el fin del T-MEC. El acuerdo permanece vigente y seguirá operando mientras ninguno de los tres países active el mecanismo para abandonarlo. Lo que cambia es la postura política de Estados Unidos frente a la revisión del tratado, que podía derivar en una extensión de 16 años.
El giro representa un cambio respecto a la posición que Donald Trump sostuvo durante su primer mandato. En 2020 promovió el T-MEC como sustituto del TLCAN y lo presentó como el acuerdo comercial más importante firmado por Estados Unidos.
Durante su segundo mandato comenzó a cuestionar sus resultados, al considerar que limita la aplicación de aranceles y no corrige el déficit comercial con México y Canadá.
Impacto económico y empresarial del cambio en el T-MEC
La nueva estrategia coloca a las empresas de Norteamérica ante un escenario de incertidumbre. Fabricantes de automóviles, productores agropecuarios y compañías del sector energético dependen de reglas comerciales estables para planear inversiones y mantener cadenas de suministro integradas entre los tres países.
El intercambio comercial dentro de la región alcanzó más de 1.6 billones de dólares durante 2024, frente al billón de dólares registrado cuando el T-MEC entró en vigor en 2020, lo que refleja la creciente integración económica entre las tres economías.
Aunque Trump ha endurecido su política arancelaria frente a distintos socios comerciales, el T-MEC ha permitido que numerosos productos mexicanos y canadienses conserven acceso preferencial al mercado estadounidense mediante exenciones para mercancías que cumplen las reglas del acuerdo.
La postura de Washington anticipa que la relación comercial con México y Canadá entrará en una etapa de negociación continua, con la posibilidad de que temas como reglas de origen, contenido regional, industria automotriz, energía y acceso a mercados vuelvan de forma recurrente a la mesa de discusión.