Donald Trump abrió un nuevo frente de incertidumbre comercial al afirmar que Estados Unidos podría no renovar el T-MEC. El presidente estadounidense aseguró que su país no necesita nada de México ni de Canadá, a menos de un mes de la revisión formal del acuerdo.
Trump siembra dudas sobre el T-MEC: "No necesitamos nada de México"

Por: Roberto Cortez
La revisión del T-MEC entró en una nueva fase de incertidumbre después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump afirmara que podría no renovar el acuerdo comercial con México y Canadá, pese a que fue negociado durante su primer mandato.
Desde la Casa Blanca, Trump declaró que Estados Unidos no necesita nada de sus dos socios norteamericanos y sostuvo que son México y Canadá quienes dependen del mercado estadounidense. "No necesitamos nada de lo que tiene Canadá. No necesitamos nada de lo que tiene México", afirmó durante un intercambio con medios.
La declaración llega a semanas de la revisión prevista en el propio tratado. El mecanismo obliga a los tres países a evaluar el futuro del acuerdo y decidir si lo extienden o abren una etapa de revisiones anuales que podría desembocar en su terminación.
Trump eleva la presión comercial
Aunque el mandatario republicano reconoció que el T-MEC fue mejor que el antiguo TLCAN, dejó claro que no está satisfecho con los resultados obtenidos por Estados Unidos, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz.
La amenaza forma parte de una estrategia que Washington ha utilizado durante meses para aumentar su capacidad de negociación frente a sus socios comerciales. Funcionarios estadounidenses han planteado cambios en reglas de origen, restricciones a la inversión china en Norteamérica y modificaciones a las cadenas de suministro regionales.
México, en contraste, ha defendido una extensión de 16 años para dar certidumbre a las inversiones y preservar la integración económica de América del Norte.
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y otras áreas del gobierno han mantenido contactos con Washington en preparación para la revisión del acuerdo, mientras el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha anunció que viajará a Estados Unidos para la renegociación del tratado.
Lo que está en juego para México
El T-MEC es la columna vertebral de la relación económica entre los tres países. La industria automotriz, la manufactura, el comercio agroalimentario y buena parte de las exportaciones mexicanas dependen de las reglas preferenciales que ofrece el acuerdo.
Las declaraciones de Trump no implican una salida inmediata del tratado, pero sí envían una señal política a los mercados y a las negociaciones que ya se desarrollan entre los tres gobiernos. Analistas y empresarios han advertido que cualquier escenario de ruptura generaría incertidumbre para inversiones, cadenas productivas y empleo en toda la región.
A menos de un mes de la revisión formal del acuerdo, Trump volvió a colocar sobre la mesa una posibilidad que parecía lejana: que el tratado comercial que él mismo impulsó se convierta ahora en una de las principales batallas económicas de su segundo mandato.