Nuevo Poder Judicial, nuevos excesos

La nueva Corte enfrenta críticas por lujos e incongruencias que contradicen el discurso de austeridad con el que se justificó la reforma judicial.



Morena justificó su reforma judicial acusando a la antigua Corte de excesos, lujos y falta de austeridad. Camionetas “machuchonas”, gasolina pagada, sueldos por encima del presidencial, viajes al extranjero.
Ese discurso fue central para justificar la elección judicial. Se dijo que era para erradicar excesos, limpiar la Corte y acabar con privilegios.
Hoy, a pocos meses de existir la nueva Corte, los hechos desmienten esa narrativa.

CAMIONETAS BLINDADAS

La Suprema Corte de Justicia de la Nación adquirió nueve camionetas blindadas Jeep Grand Cherokee modelo 2026 para sus ministras y ministros. Cada unidad con un costo base superior al millón de pesos, que con blindaje de alto nivel supera los tres millones de pesos.

La compra se realizó por adjudicación directa y, según el Órgano de Administración Judicial, formó parte de un paquete de 571 vehículos, con una inversión de 252 millones de pesos en el último trimestre de 2025.

La explicación oficial fue que las camionetas anteriores ya no ofrecían condiciones de seguridad y que la normatividad obliga a renovar vehículos cada cuatro años.

Sin embargo, la crítica pública no tardó. La incongruencia fue evidente: lo que antes se acusaba, ahora se replicaba.

La presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada y evitó criticar la compra. Señaló que el Poder Judicial informó haber ahorrado más de mil millones de pesos al comprar en lugar de rentar.
Ahí apareció la doble vara. Si esto lo hubiera hecho la vieja Corte, la crítica habría sido feroz. También resulta contradictorio justificar el blindaje en un país donde se afirma que la violencia va a la baja.

Ante la presión pública, la Corte anunció que las ministras y ministros no usarán las camionetas y que buscarán devolverlas o asignarlas a juzgadores en riesgo. No obstante, las unidades ya fueron compradas y blindadas, y su devolución no garantiza la recuperación de recursos. Chivo pagado, chivo brincado.

RETRATOS Y VIAJES

A la polémica se sumó el caso del retrato de Lenia Batres. En el portal de transparencia apareció un contrato para la elaboración de un retrato al óleo por más de 40 mil pesos.

La reacción fue inmediata. La Corte aseguró que el retrato nunca se realizó, que no hubo pago y que se trató de un error administrativo. Aclaraciones que resultan innecesarias frente al discurso de austeridad.

Después vino el viaje de Loretta Ortiz a Costa Rica. Fotografías mostraron a la ministra viajando en clase premier. Aunque se trató de un evento oficial, el hecho contrastó con las críticas previas a los viajes de la antigua Corte.

No hubo respuesta institucional. El control de daños provino de comunicadores afines a Morena, quienes aseguraron que el boleto no era de primera clase y que el cambio fue una cortesía de la tripulación. Una defensa poco convincente. En política, los símbolos importan.

EL FONDO REAL

La reforma judicial prometió erradicar corrupción y privilegios, pero cambiar estructuras no elimina vicios; solo cambia quién los administra.
Los lujos aparecieron pronto, las explicaciones también, y la austeridad quedó como un discurso vacío.

El nuevo Poder Judicial apenas nació y ya acumula escándalos que antes se usaron como justificación para intervenirlo.

EL DATO INCÓMODO

El rezago educativo sigue siendo un problema estructural: en 2024 afectó a 24.2 millones de personas, según el INEGI. La cifra es mayor a la de 2018 y mantiene desigualdades que limitan el empleo y los ingresos de millones de mexicanos.