El secretario de Obras y Servicios de la Ciudad de México, Raúl Basulto Luviano, informó que las obras en Calzada de Tlalpan, correspondientes a la ciclovía y al puente elevado rumbo al Mundial 2026, ya fueron aprobadas y entrarán en una fase de pruebas en las próximas semanas, la cual permitirá ajustar la operación vial y realizar cambios si resultan necesarios para evitar cuellos de botella, como ocurre en el tramo donde se modificó el acceso a Churubusco, con el objetivo de mejorar el flujo vehicular en los puntos de mayor carga.
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Una vez concluidos los trabajos principales de la ciclovía, se iniciará un periodo de puesta en marcha que permitirá observar el comportamiento del tránsito y realizar los ajustes necesarios. En este proceso será clave la colocación de señalización horizontal y vertical, especialmente en cruces como el de Calzada de Tlalpan con Churubusco, a fin de que los automovilistas cuenten con información clara sobre cómo incorporarse o desincorporarse de la vialidad sin afectar el flujo vehicular.
El funcionario señaló que la ciclovía forma parte de un proceso que requiere adaptación tanto de quienes se desplazan en vehículo como de otros usuarios de la vía, y subrayó que el proyecto no se concibe como un esquema rígido.
Indicó que, una vez que la infraestructura esté en operación y se cuente con información real sobre su funcionamiento, se evaluará el desempeño de la circulación.
Por lo anterior aseguró que la dependencia a su cargo no está cerrada a realizar adecuaciones adicionales si durante este periodo de pruebas se identifican puntos de saturación o conflictos viales, y reiteró que los ajustes se harán con base en la experiencia de uso y en la observación directa del flujo vehicular, con el fin de mejorar la movilidad en esta arteria.
En relación con las inquietudes sobre el impacto ambiental de las obras, Basulto Luviano rechazó que se haya realizado tala de árboles en Calzada de Tlalpan, por lo que aseguró que no se ha talado ningún ejemplar y que, en los casos necesarios, se llevaron a cabo trasplantes conforme a criterios técnicos y ambientales.
Al detallar que aproximadamente entre 100 y 120 árboles fueron trasplantados como parte del proyecto y que todos se encuentran en un proceso de adaptación supervisado, explicó que estos ejemplares están identificados, georreferenciados y reciben un tratamiento especializado, y que será hasta el mes de febrero cuando se determine su nivel de supervivencia.

Foto: Roberto Hernández/El Sol de México 


