La denuncia de un supuesto secuestro en Tenancingo derivó en una investigación que apunta a una posible simulación ligada a recursos públicos. La versión oficial de la fiscalía contrasta con lo dicho por la alcaldesa, lo que ha desatado un escándalo político y judicial en el Estado de México
Si tienes deudas, finge tu secuestro


Por: Juan Ortiz
Si tienes deudas, finge tu secuestro
O eso, según la fiscalía mexiquense, habría pensado esta funcionaria. Tenancingo es un municipio del sur del Estado de México. Tiene 104 mil habitantes y una identidad pública ligada al rebozo, las flores, el turismo religioso y el mercado tradicional. Pero el municipio cobró fama estos días por su alcaldesa, Nancy Nápoles, de Morena.
Y es que Nancy Nápoles denunció el 31 de mayo que fue secuestrada al llegar a su domicilio. Dijo que dos hombres y una mujer la subieron a un vehículo rojo y le exigieron llamar a su familia para pedir 40 millones de pesos. En su relato, los captores le dijeron que, si no tenía el dinero, lo tomara del ayuntamiento. Petición curiosa.
Pero la fiscalía mexiquense sostiene otra versión. De acuerdo con su investigación, el secuestro habría sido simulado para justificar un faltante de 40 millones de pesos del municipio. También señaló que el plan habría iniciado desde febrero y que participaron el esposo y el cuñado de la alcaldesa. Los dos hombres y la mujer, quienes la "secuestraron", fueron detenidos en Oaxaca.
LA REACCIÓN
Nápoles dijo que había vivido una situación difícil, en referencia a su supuesto secuestro. Pero, tras el comunicado de la fiscalía, negó el autosecuestro y el faltante de 40 millones; además afirmó que el ayuntamiento está financieramente sano, por lo que propuso auditorías locales y estatales para confirmarlo.
También habló de manipulación de pruebas y acusó a Horacio Duarte, secretario de Gobierno de Delfina Gómez, de operar con un propósito político para desacreditarla. Así que pidió que la FGR atrajera el caso.
Y hasta eso, Morena reaccionó rápido. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia abrió un procedimiento de oficio, suspendió los derechos partidarios de Nápoles y la separó de la presidencia del Consejo Estatal de Morena en el Estado de México.
Por cierto, también se lanzó contra la prensa local. Según el colectivo 100 Periodistas por el Estado de México, Nápoles denunció a cuatro comunicadores de La Madeja Política de Tenancingo por violencia digital, hostigamiento y daño psicológico. Les exigió 125 mil pesos por persona. 500 mil en total.
MUNICIPIOS VULNERABLES
Tenancingo muestra una falla que también debemos empezar a debatir. Como primer nivel de gobierno, los municipios manejan fuertes presupuestos para pagar diversos conceptos, como contratos, obras, nóminas y deuda.
Pero muchas veces tienen contralorías débiles y, salvo auditorías federales o estatales, nadie más vigila qué hacen con el dinero. Inegi reportó que sólo en 2024 los gobiernos municipalesgastaron 601 mil millones de pesos.
¿Cómo se usa ese dinero? Recordemos el caso de Acapulco, en Guerrero, donde la auditoría estatal precisó que el gobierno de Abelina López presentaba irregularidades cercanas a 900 millones de pesos.
Además, no sólo es el gasto público. También es qué hacen con el poder que les dieron los ciudadanos. Mediante el Operativo Enjambre se ha detenido a varios alcaldes y funcionarios municipales por delitos como extorsión, homicidio y secuestro exprés.
Blindar a los municipios pasa por exigir lo básico, como auditorías preventivas, compras públicas abiertas, perfiles mínimos para tesorería, seguridad y obra pública, policía profesionalizada, declaraciones patrimoniales verificables, cabildos que fiscalicen y ciudadanos con acceso a datos abiertos.
Y claro, urge blindar elecciones locales frente al dinero ilegal, porque un municipio débil termina por entregar su presupuesto, territorio y la paz de sus habitantes.
EL DATO INCÓMODO
El INE ya suma 188 quejas en 11 estados por actos anticipados rumbo a 2027. El árbitro electoral admite que el proceso empezó hace tiempo, pero sigue sin lineamientos claros. Urge regular campañas permanentes, que ya son la nueva normalidad democrática.