El caso refleja la violencia que enfrentan alcaldes en México y la falta de respuesta coordinada entre gobiernos federal y estatal.
Otro Carlos Manzo en pleno Mundial


Por: Juan Ortiz
Joel Ángel Bravo Martínez, alcalde panista de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, fue asesinado a balazos el 13 de junio, en pleno Mundial de futbol.
Y es que hombres armados lo atacaron al salir de su casa. La fiscalía de Oaxaca calificó el crimen como delito de alto impacto y desplegó un operativo con fuerzas estatales y federales. Hasta ayer, no había detenidos.
El edil panista ya había solicitado ayuda. En una mesa regional de seguridad dijo que temía por su vida y pidió protección al gobierno de Oaxaca. Entonces le prometieron escoltas, pero nunca llegaron.
EL ANTECEDENTE
San Miguel Amatitlán es uno de tantos municipios golpeados por la violencia criminal. En mayo, según El País, el edil sufrió un asalto violento en la carretera Acatlán-Oaxaca. Dos camionetas le cerraron el paso, hombres armados lo bajaron de su vehículo, lo despojaron de pertenencias y lo golpearon junto con su comitiva. Ni eso motivó una protección inmediata.
El caso nos recuerda al de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, asesinado el pasado 1 de noviembre durante el Festival de Velas, y quien había pedido protección federal, la cual recibió,pero fue insuficiente. Hoy su expediente sigue abierto. Hay varios detenidos ya, incluyendo Jorge Armando alias el Licenciado como uno de los autores intelectuales, pero faltan más. Sin embargo, la falla se mantiene intacta: la reacción del Estado llega después del asesinato.
ALCALDES BAJO FUEGO
Desde octubre de 2024 hasta junio de 2026, reportes periodísticos han documentado 12 alcaldes en funciones asesinados. Entre ellos están Alejandro Arcos (PRD) en Chilpancingo, Román Ruiz (sin partido, SP) en Candelaria Loxicha, Jesús Franco (Morena) en Tancanhuitz, Mario Hernández (SP) en Santiago Amoltepec, Isaías Rojas (PT) en Metlatónoc, Salvador Bastida (PT) en Tacámbaro, Lilia Gema García (Morena) en San Mateo Piñas, Martha Mendoza (Morena-PT) en Tepalcatepec, Miguel Bahena (PVEM) en Pisaflores, Carlos Manzo (SP) en Uruapan y Joel Bravo (PAN).
Además, hubo atentados contra alcaldes que sobrevivieron. Entre ellos Rosa Elia Milán (PT) en Cuitzeo, Richard Millán (MC) en Elota, Valentín Lavín (PVEM) en Temoac (incluso pidió licencia por esto), Andrés Maldonado (PRI) en Zacualpan, José Antonio Sangabriel (PAN) en Banderilla, Hermes Pacheco (Morena-PT) en Angamacutiro y César Figueroa (Morena) en Miahuatlán.
Como pueden ver, la violencia rebasa a los gobiernos locales y no respeta colores o siglas. Aunasí, no hay respuesta coordinada del gobierno federal con los gobiernos estatales.
EL MUNDIAL
El asesinato de Joel ocurrió mientras México celebra la Copa Mundial y el gobierno federal presume una imagen de orden y de alegría ante visitantes y prensa extranjera.
La distancia entre San Miguel Amatitlán con la Ciudad de México ronda los 320 kilómetros, aunque la brecha entre Federación y municipios es mayor. Cada mes, Palacio Nacional presume la reducción de homicidios, pero en los municipios los alcaldes piden auxilio ante el avance de los grupos criminales. Aquí no hay abrazos, sólo balazos.
El abandono federal y estatal resulta evidente. Primero llegan amenazas y solicitudes de ayuda. Después llegan promesas de coordinación. Si hay suerte, realizan operativos o mandan refuerzos temporales. Si no, aparece un comunicado de la fiscalía estatal o del gobernador prometiendo cero impunidad por el asesinato del alcalde. Luego se repite la historia. No se puede hablar de pacificación del país si los municipios están a su suerte.
EL DATO INCÓMODO
Morena y aliados presumen agenda de bienestar animal, pero la reforma constitucional que prohíbe el maltrato animal sigue sin aplicarse desde 2024 por falta de legislación secundaria.