El lugar más peligroso para decir la verdad

Veracruz registra el mayor número de periodistas asesinados en México, mientras la impunidad y la censura oficial persisten en los municipios.

El lugar más peligroso para decir la verdad

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Juan Ortiz

En México, a un periodista que cubre temas de inseguridad, violencia o corrupción a nivel local le puede costar la vida. Y de todos los estados, el más peligroso es Veracruz.

El secuestro y asesinato de Roxana Guzmán volvió a mostrarlo. No hablamos de una reportera famosa con reflectores nacionales, sino de una periodista que trabajaba donde el Estado mexicano más abandona a la gente: los municipios.

LA TRAGEDIA

Roxana Guzmán era directora de Pulso Informativo del Sureste. Fue secuestrada el 2 de junioen Nanchital, Veracruz. Se viralizó un video donde se observa a varios hombres armados y encapuchados que entraron a su casa con violencia y se la llevaron frente a su familia.

Días después, la FGR atrajo la investigación. No sirvió de nada. Un mes después, el 3 de julio, la fiscalía de Veracruz confirmó que los restos localizados en un rancho eran de ella. 

Héctor de Mauleón escribió en El Universal que Roxana habría sido llevada a una casa de seguridad ligada al Grupo Sombra, donde fue torturada antes de ser asesinada. También señaló que esa red criminal creció bajo protección local. Días después, Rocío Nahle confirmó la veracidad de esa información y que había salido del expediente entregado a la FGR

El Grupo Sombra, según InSight Crime, nació como una facción ligada al Cártel del Golfo y opera con secuestro, extorsión, robo de combustible, trata y asesinatos selectivos. Ese tipo de redes florecen también gracias a la protección y complicidad de las autoridades. 

FUE EL ESTADO

Durante la investigación se reveló otro hecho grave. Entre los detenidos había policías municipales de Ixhuatlán del Sureste. Así es, elementos locales dieron apoyo al grupo criminal que secuestró y asesinó a Roxana. 

Así que de nuevo estamos ante un caso donde policías también son brazo armado del crimen organizado para cometer delitos como la desaparición forzada, algo que Claudia Sheinbaum dice que ya no pasa. 

En muchos municipios, los ciudadanos ya no distinguen entre gobierno y crimen organizado. Comerciantes pagan piso a funcionarios. Familias buscan seres queridos desaparecidos por policías. Reporteros que cubren gobiernos se autocensuran por amenazas de criminales. 

Y mientras tanto, los gobiernos estatales y federal siguen manteniendo el abandono hacia los municipios

LA OTRA CENSURA

Según ARTICLE 19, Veracruz es la entidad con más periodistas asesinados en su registro histórico. Hasta 34 periodistas asesinados desde 2000. Vaya marca para gobiernos que prometieron ser diferentes al PAN y al PRI. 

Rocío Nahle dijo el 15 de junio que "no hay aquí un tema por ser periodistas, de ninguna manera". La frase salió mientras Roxana seguía desaparecida y antes de conocer todo el avance del expediente. Fue una aclaración innecesaria y dañina. 

Y es que negar de entrada el vínculo entre violencia y periodismo sólo protege la narrativa oficial, pero no protege a quienes informan desde municipios tomados por el crimen. 

La Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó consternación por las desapariciones de Roxana Guzmán, en Veracruz, y Alex Serna, en Guerrero, así como por su posterior asesinato. También pidió investigar la libertad de expresión como línea del caso. 

La omisión de los gobiernos también es censura. Abandonar municipios, minimizar agresiones y negar el riesgo periodístico deja a los reporteros frente al crimen

EL DATO INCÓMODO

Por cierto, México ya carga una reputación terrible. Reporteros Sin Fronteras ubica al país en el lugar 122 de 180 en libertad de prensa. El Comité para la Protección de Periodistas lo considera el país más peligroso del hemisferio occidental para ejercer el periodismo.

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