EU brilla gracias a un derecho que Trump quiere tumbar

La medida de Trump busca acabar con la ciudadanía automática para bebés nacidos en Estados Unidos de padres migrantes, enfrentando resistencia judicial.

EU brilla gracias a un derecho que Trump quiere tumbar

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Sergio Bibriesca

Cuando Donald Trump inició su segundo mandato presidencial, en enero del año pasado, llegó con el hacha –y sus fobias– más afiladas. Apenas pisó la Oficina Oval, firmó una orden ejecutiva para acabar con la ciudadanía por derecho de nacimiento, una de sus tantas medidas antiinmigrantes. De un plumazo, buscaba que los bebés nacidos en Estados Unidos de padres migrantes no fueran considerados estadounidenses, como lo han sido desde hace más de un siglo. 

A los pocos días de que fue anunciada la medida, un juez federal emitió una orden de restricción temporal que bloqueó el plan de Trump, y posteriormente extendió ese freno para mantener suspendida la orden ejecutiva mientras avanzaba el proceso judicial. Tras año y medio de batalla legal, esta semana podría haber una decisión en el caso, que está en manos de la Corte Suprema, proclive a los deseos del mandatario.

Folarin Balogun, hijo de nigerianos y criado en Reino Unido, se convirtió en el primer jugador de Estados Unidos en anotar más de un gol en un partido de un Mundial desde Uruguay 1930, cuando Bert Patenaude marcó tres ante Paraguay.

Gracias al azar es estadounidense. En 2001, sus padres fueron de viaje a Nueva York, pero cuando iban a volar regreso a Londres, donde vivían, la aerolínea les negó el abordaje por el avanzado embarazo de la madre. Entonces, Balogun nació en Brooklyn. Aunque nunca vivió en Estados Unidos, pero conservó su ciudadanía estadounidense

En Inglaterra, se formó en la cantera del Arsenal y jugó en las selecciones inferiores para ese país. No obstante, desde hace tres años, el delantero que hoy juega en el Mónaco representa a la Unión Americana.

El mismo caso para Yunus Musah, de padres ghaneses, quien nació en Nueva York en 2002 y formó parte del equipo del Mundial de 2022. Y Johnny Cardoso, el talentoso mediocampista del Atlético de Madrid, quien se perdió este Mundial por lesión, cuyos padres brasileños lo tuvieron en Nueva Jersey antes de regresar a casa unos meses despuésy hacer su vida allí.

De ser aprobado el mandato de Trump, podría afectar a más de 250 mil bebés al año o casi 3 millones de niños en la próxima década, que se verían privados de la ciudadanía estadounidense. De haberse ya aplicado la orden al inicio de la gestión trumpista, alrededor de 1.2 millones de niños hubieran nacido en este lapso ya sin este derecho.

El pasado 1 de abril, el mismo Trump acudió a los argumentos orales que se dirimieron en la Corte Suprema sobre el tema, donde hay una mayoría conservadora de 6 a 3, que ha apoyado en reiteradas ocasiones la agenda de Trump, aunque también lo ha contradicho en varios casos importantes, como en la imposición de aranceles. Ese día, los magistradosmostraron su escepticismo ante la medida impulsada por el republicano.

De cualquier manera, la cruzada antiinmigrante sigue, pese al origen multicultural y multinacional del país. Según el Departamento de Seguridad Nacional, ha deportado a 900 mil personas desde que llegó el magnate a la Casa Blanca.

Aun así, su equipo de futbol representa diversidad. Para esta cita mundialista, Estados Unidos llamó a seis jugadores nacidos fuera de su territorio: Sergiño Dest (Países Bajos), Antonee Robinson (Reino Unido), Malik Tillman (Alemania), Alejandro Zendejas(México), Sebastian Berhalter (Alemania) y Giovanni Reyna (Reino Unido).

Además, tres futbolistas nacieron en Estados Unidos, pero con padres de otra nacionalidad. El caso de Balogun, así como Ricardo Pepi, nacido en El Paso, Texas, de padres mexicanos, y el nuevo Capitán América Christian Pulisic, quien nació en Pensilvania, pero que tiene ascendencia croata.

X: @SergioBibriesca

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