El Departamento del Tesoro sancionó a dos mexicanos y nueve empresas por contrabando de combustible vinculado al CJNG, mientras FinCEN advierte financiamiento ilegal de campañas electorales con ganancias del huachicol fiscal.
Huachicol fiscal en campañas electorales de Morena


Por: Juan Ortiz
El fantasma del huachicol fiscal en la política mexicana regresó con fuerza. El Departamento del Tesoro informó que sancionó a dos mexicanos y nueve empresas por una red de contrabando de combustible ligada al CJNG.
FinCEN, la oficina que rastrea operaciones financieras sospechosas en Estados Unidos, alertó que cárteles usan ganancias del huachicol fiscal para financiar, con dinero en efectivo, campañas electorales y medios de comunicación, con el fin de ayudar a políticos corruptos a ganar elecciones y controlar posiciones administrativas clave.
No dieron nombres de partidos ni candidatos. Tampoco qué medios o comunicadores estaban involucrados. Pero en Morena se sintieron aludidos.
LA REACCIÓN
Sheinbaum cuestionó las intenciones de Estados Unidos, pues dijo que su gobierno no fue informado sobre el presunto financiamiento a campañas electorales y pidió pruebas. A esa postura se sumó Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro, quien pidió que Estados Unidos entregue la información a la FGR.
Pero vean el dilema. La FGR la encabeza Ernestina Godoy, exconsejera jurídica de Sheinbaum, exfiscal capitalina durante su gobierno y senadora con licencia de Morena. Aunque la fiscalía es autónoma en la ley, Godoy forma parte del círculo de Palacio Nacional. ¿En serio habrá imparcialidad en sus investigaciones?
Y es que, al pedir pruebas, se pretende retomar el control de la narrativa y poner el foco de regreso en Estados Unidos. El problema de este comunicado para el gobierno federal es que vuelve a poner sobre la mesa dos grandes escándalos vinculados con el huachicol fiscal.
LOS ANTECEDENTES
En primera, el señalamiento de FinCEN revive el caso Sergio Carmona, el Rey del Huachicol. Desde 2022, denuncias electorales y notas periodísticas recogieron acusaciones sobre Sergio y su hermano Julio César Carmona, que involucran tráfico de combustible, aduanas, presunto financiamiento de campañas y vínculos con actores políticos, como Mario Delgado, exdirigente de Morena y actual titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Sergio Carmona fue asesinado en 2021 en Nuevo León. De Julio César Carmona se dice que huyó a Estados Unidos para entregarse a las autoridades. Sin embargo, no se conoce una investigación electoral-financiera pública, ni avances completos, sobre esa red.
Y en segunda, está el caso Tampico. El gobierno federal informó en 2025 el decomiso de 10 millones de litros de diésel en el caso del buque Challenge Procyon. Aunque Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reportó después, con documentos fiscales y aduaneros, que la carga era de 20.9 millones de litros. Huachicolearon el huachicol, pero ese es otro tema.
Después vino otra trama. Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, marinos de alto rango y sobrinos políticos del exsecretario de Marina de López Obrador, aparecieron ligados a investigaciones abiertas por decomisos como el de Tampico y un predio en Ensenada.
Además, El País reportó que la red de los hermanos Farías realizó 69 envíos ilegales entre abril de 2024 y marzo de 2025 en Altamira y Tampico. Esa operación necesitaba barcos, aduanas, permisos, empresas, funcionarios y bastante silencio. FinCEN habla de más de 7 mil millones de dólares en actividad sospechosa durante el último año.
Sheinbaum puede pedir pruebas, pero el gobierno federal también debe mostrar las suyas... si es que han investigado. Porque la trama del huachicol fiscal apunta para ser el peor escándalo en dos sexenios morenistas.
EL DATO INCÓMODO
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ya interpuso 21 denuncias penales ante la FGR por presuntos desvíos de 600 millones de pesos en casos de 2020, 2021 y 2024. Se nota un cambio. Ahora falta lo importante: que las pruebas sean sólidas y que la FGR realmente investigue.