La fiscalía detuvo a la gerente y familiares bajo sospecha de robo simulado, mientras solo se recuperó una parte del dinero sustraído.
La robadera en el Banco del Bienestar


Por: Juan Ortiz
Pensarás que una institución pública, que maneja dinero público en cantidades enormes, invierte bien para cuidarlo. Pues no.
Hace unos días, se reportó un robo de 5 millones de pesos en la sucursal del Banco del Bienestar en Guadalupe, Nuevo León. Aunque luego la fiscalía estatal detuvo a la gerente y a dos familiares, bajo la hipótesis de que el robo fue simulado para tapar un desfalco. Y hasta ahora, sólo se ha recuperado menos de 2 millones. ¿Dónde está el resto? Quién sabe.
LA RED VULNERABLE
El Banco del Bienestar es quien distribuye el dinero de programas sociales, sin intermediarios, a más de 30 millones de beneficiarios. Además, tiene más de 3 mil sucursales físicas. En 2025 distribuyó alrededor de 850 mil millones de pesos para programas sociales. Para 2026, fue un billón de pesos: $1,003,326,000,000. Justo por eso, la vigilancia no puede depender de la suerte.
Sin embargo, el caso de la sucursal de Guadalupe no es el único. Ya hubo robos en Tlaxcalancingo, Puebla; León, Guanajuato; Juchitán, Oaxaca; Papalotla, Tlaxcala; hasta en la CDMX: en Coyoacán se reportó un robo de más de 6 millones. En Morelia, uno de alrededor de 7 millones. En Puebla capital, más de 900 mil pesos. Hasta 2023, había 194 carpetas de investigación por robos a sucursales. Así que ya son demasiadas casualidades.
Además, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, encargada de supervisar a quienes integran nuestro sistema financiero, ha reportado al menos 25 multas por 8.8 millones de pesos al Banco del Bienestar, ligadas a problemas operativos y regulatorios.
El Órgano Interno de Control del Banco del Bienestar también reportó otro dato preocupante: 84 de cada 100 sucursales operaban sin acreditar el uso o posesión legal de los predios. Así, tal cual. Sucursales para mover un montón de dinero, pero sin certeza del terreno en el que operan.
EL USUARIO PAGA
También hablemos de las afectaciones cotidianas para los beneficiarios de los programas sociales. La Auditoría Superior de la Federación reportó que en 2024 hubo 41 mil 662 quejas, muchas por cajeros que no dejaron retirar efectivo. La Condusef reportó que las reclamacionesen ese año, por disposiciones no reconocidas en cajeros, subieron casi 20% respecto a 2022.
Y si uno checa los grupos de beneficiarios en redes sociales, se encontrará abundantes quejas sobre cajeros apagados o sin responder, además de filas largas con adultos mayores esperando horas a ser atendidos, incluso bajo el Sol.
Tanto dinero circulando, pero no pueden garantizar buena atención ni seguridad, o que nadie meta mano en el dinero. Andrés Manuel López Obrador defendió la creación del Banco del Bienestar como parte de su propuesta de repartir los programas sociales sin intermediarios, pero ahora resulta que nadie vigila bien a los encargados de guardar y entregar el efectivo.
Recordemos que la entrega de apoyos directos no termina sólo en las transferencias; también implica garantizar su custodia, atender bien a los usuarios y, lo más obvio, cerrarle la puerta a la robadera.
Una institución que mueve más de un billón de pesos también debe explicar por qué acumula robos, multas, predios sin acreditar y cajeros inservibles, e informar cuánto dinero se perdió, cuánto se recuperó, quién falló en la vigilancia y qué controles cambiaron después de cada caso. Pero... ¿creen que lo hagan?
EL DATO INCÓMODO
Artículo 19 reporta 59 periodistas asesinados en gobiernos de Morena: 47 con López Obradory 12 con Sheinbaum. El discurso de transformación no ha detenido la violencia contra la prensa. Informar no debería costarte la vida.