La alianza PRI-UDC se llevó el carro completo. Según el PREP, con 100% de actas, ganó los 16 distritos.
Lecciones de la elección de Coahuila


Por: Juan Ortiz
La alianza PRI-UDC se llevó el carro completo. Según el PREP, con 100% de actas, ganó los 16 distritos. El porcentaje del bloque ganador llegó a 55%, frente a 26% de Morena-PT.
La alianza mejoró sus resultados de 2023, cuando PRI y UDC sumaron por separado 46.4% en diputaciones locales. Un aumento de 8.6 puntos. Morena y PT cayeron. En 2023 habían sumado 35%. Ahora quedaron cerca de 26%. Una baja de nueve puntos.
EL PRI LOCAL
El principal ganador no fue el PRI nacional, sino el PRI coahuilense junto con la Unidad Democrática de Coahuila, partido con arraigo local. Aunque Alito Moreno, dirigente nacional, buscó vender el resultado como prueba de que se puede derrotar a Morena e insistió en una alianza opositora rumbo a 2027.
Y pese a perder dos contra uno, Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, denunció fraude electoral, compra de votos con códigos QR y persecución contra militantes. Al ser cuestionado en San Lázaro, Ricardo Monreal habló de una elección de Estado. Sheinbaum tomó una postura con más cautela y pidió esperar a las autoridades electorales.
LOS DESFONDADOS
El golpe más duro fue para PAN, PVEM y Movimiento Ciudadano. Cada uno quedó por debajo de 3%. No pierden su registro local porque la ley permite mantenerlo si tienen registro nacional, aunque se quedan sin financiamiento público estatal. Peor todavía, los votos nulos rondaron 5% y superaron a esos partidos por separado.
La caída del PAN merece mención aparte. En 2017 estuvo cerca de ganar la gubernatura. Hoy quedó alrededor de 2%. Publicaron un comunicado sin firma, donde la "dirigencia nacional" habló de duplicar esfuerzos y fortalecer identidad. También insistieron en competir solos en 2027. Aunque Coahuila muestra que identidad sin territorio sirve de poco.
LECCIONES LOCALES
La primera lección es obvia. Coahuila se cuece aparte. El gobernador Manolo Jiménez dijo que ganó la unidad, hablando en clave local. Mientras tanto, Alito Moreno ha buscado darle proyección más allá del estado, pero lo cierto es que ahí opera una estructura local independiente.
Por eso el PRI nacional debería mirar hacia adentro, porque el PRI coahuilense volvió a demostrar la importancia de las alianzas, la estructura y la movilización local. Entiendo por qué necesitan presumir Coahuila, pero tendría mayor sentido si pudieran replicar el modelo estatal.
La segunda lección es para toda la oposición. Ganar el país empieza por ganar municipios y distritos electorales. Luego gobiernos estatales. La alianza PRI-UDC lo entendió. En su lugar, los partidos se enfocan en las elecciones sexenales y no se cuestionan con qué fuerza van a competir. MC llegó a entenderlo con Nuevo León y Jalisco, pero no ha pasado de ahí.
La tercera lección es legal. En tiempos de judicialización permanente, bajo la amenaza de anular elecciones con conceptos ambiguos, conviene ganar por mucho. Morena puede impugnar y hablar de fraude. Pero perder por una diferencia cercana a dos a uno vuelve casi imposible tumbar una elección completa en tribunales.
Coahuila no revivió al PRI nacional, pero mostró que las estructuras locales pueden arrasar. También mostró que Morena no es invencible y que la oposición se reconstruirá cuando empiece a hacerlo desde abajo.
EL DATO INCÓMODO
El gusano barrenador sigue sin control. La plaga ya provoca pérdidas potenciales por 2 mil 205 millones de dólares a ganaderos mexicanos, según análisis citado por El Financiero. Hay casos activos en 26 estados. El costo crece y nadie asume la responsabilidad completa.