Maximiliano Araújo fue el jugador más determinante de Uruguay en la Copa del Mundo, a pesar del pobre papel de la selección charrúa. De los tres goles que marcó la Celeste en el torneo, dos fueron del jugador surgido en Montevideo Wanderers y en el otro dio la asistencia
Maxi Araújo y la vuelta a sus orígenes


Por: Sergio Bibriesca
Araújo, con paso por Puebla y Toluca en la Liga MX, hoy brilla en el balompié portugués con el Sporting Club. En ese equipo percibe por semana 18 mil 462 euros de salario, algo así como 370 mil pesos, pero sus orígenes permanecen intactos.
El extremo tuvo unos días de vacaciones tras el Mundial y volvió a su barrio, con su familia, a Montevideo. De origen humilde, Araújo creció en una casa con cinco hermanos, dos de ellas mujeres. Su familia, base para que el atacante haya llegado a donde llegó, fue por él al Aeropuerto Internacional de Carrasco, a 20 kilómetros de la capital uruguaya.
El medio de transporte fue una camioneta de redilas que la familia utiliza para sus labores cotidianas. Alguien reconoció al jugador y grabó la escena mientras el vehículo andaba por las calles.
Maximiliano acomodó sus maletas y se fue de pie, junto a dos mujeres que charlaban con él y emprendieron el camino de regreso a casa. La naturalidad con la que vivió ese momento reflejó que, pese a haberse convertido en un jugador mundialista, mantiene intacta la humildad que lo acompañó desde sus primeros pasos en el futbol.
En una entrevista antes del Mundial, Araújo contó que hace nueve años, cuando tenía 17, Jorge Giordano, actual director de selecciones de Uruguay, le ayudó a través de su club ante las dificultades que vivía el entonces adolescente. "Un día llegué tarde a un entrenamiento, esto nunca lo había contado, y Jorge, con quien estoy muy agradecido, me puteó todo adelante de todos.
Luego, hablando solos, le dije que en mi casa llovía mucho y siempre teníamos que levantarnos de madrugada, correr las cosas, que mi hermano era muy chiquito y que siempre tenía que terminar durmiendo casi que en el baño con un colchón". Imagínate el ruido de esas goteras.
Se lo expliqué entre lágrimas y me dijo que en una semana iba a tener todo cambiado el techo y no iba a tener más excusas. Eso me lo dijo un martes y el martes siguiente, cuando vuelvo a las 3 de la tarde del entrenamiento, estaban cambiando todo el techo de casa y eso me rompió el alma, siempre se lo agradezco, fue él quien lo hizo todo.
Ahí te das cuenta de muchas cosas, de que haciendo las cosas bien, y siempre yendo con la verdad, las cosas se pueden solucionar o ir para bien". El jugador ha ido en ascenso constante.
El hambre en todos los sentidos ha provocado que el atacante aún no encuentre su límite y su valor de mercado lo refleja. En 2024, Toluca lo vendió por 16 millones de dólares al Sporting de Portugal. No obstante, ahora mismo, de acuerdo con la información que comparte el sitio especializado Transfermarkt, la carta de Maxi Araújo está tasada en 35 millones de euros, más del doble en apenas dos años.
La probabilidad de que el seleccionado uruguayo emigre a otro club es grande, debido a la Copa del Mundo que ha realizado y, sobre todo, a las condiciones de extremo izquierdo –con gol– que no abundan en el mercado. La rumorología apunta a que clubes como Atlético de Madrid, Chelsea, Tottenham, Manchester United, Arsenal y Juventus andarían tras sus pasos. Veremos cuál es su destino, pero con bases firmes y con hambre, los límites aún se ven lejanos