La aprobación de nuevas reformas constitucionales exhibe la fuerza legislativa de Morena y la fragilidad de una oposición que recurre a gestos simbólicos. Entre confrontaciones, nombramientos diplomáticos y debates sobre injerencia internacional, la política mexicana sigue marcada por la polarización
Espaldas a las reformas

Por: Redacción Ovaciones
Espaldas a las reformas
La Comisión Permanente declaró aprobadas dos reformas constitucionales tras ser avaladas por Congreso locales: la nueva reforma judicial y anular elecciones por injerencia extranjera. La oposición respondió de espaldas a la Mesa Directiva, en señal de protesta. El gesto resume el cierre del maratón legislativo: Morena y aliados imponiéndose sin escuchar a nadie con apoyo de legislaturas locales alineadas, mientras que a la oposición sólo le quedan simbolismos para denunciar el atropello.
Cantina legislativa
Beatriz Navarro, diputada de Morena, reclamó a la oposición por dar la espalda durante la declaratoria de reformas constitucionales y soltó la perla de “quien da la espalda, da las nalgas”. Luego remató que ya se las dieron a países extranjeros. Después vino el cruce entre Carolina Viggiano y Gerardo Fernández Noroña por la frase sobre el “dedo en el anillo”. Noroña pidió explicación sobre lo que intentó decir y Viggiano le cuestionó con ironía que no sabía lo “exquisito, elegante y refinado” que era. Entre albures, gritos y reclamos, la solemnidad legislativa brilló por su ausencia.
Espaldarazo de altura
El senador Alejandro Murat, presidente de la Primera Comisión de la Permanente, se encargó de recordar que la Presidenta tiene la facultad de hacer nombramientos y que la propuesta de Roberto Lazzeri para la embajada de México en Estados Unidos llega acompañada de una trayectoria “llena de resultados”. Además, adelantó que el 10 de junio se realizarían las comparecencias y, si todo marcha conforme al calendario previsto, la ratificación podría concretarse ese mismo día. Con semejantes credenciales, respaldos institucionales y tiempos perfectamente sincronizados, la ruta hacia la aprobación luce más despejada que un carril diplomático en hora valle.
Jugada internacional
Resulta cuando menos curioso que Claudia Sheinbaum insista en la no intervención mientras opina sobre la situación política y electoral de Colombia, un país que atraviesa una intensa controversia por denuncias de presuntas irregularidades en el proceso. En medio de este escenario, la presencia de Alejandro Moreno como observador electoral parece añadir una capa adicional de polémica. Lo que está en juego no es únicamente el resultado de una elección, sino la posible reconfiguración del mapa político latinoamericano y el papel que México pretende desempeñar en la región.
Entre villamelones te veas
En un país donde la corrupción suele cambiar de camiseta más rápido que un villamelón, la Presidenta insistió en que no debe existir protección para ningún funcionario público, sin importar las siglas que lo llevaron al cargo. Narró la lista de los alcaldes caídos con la intención de demostrar que la ley debería aplicarse sin distingos partidistas. El mensaje apeló a la ética pública y a los ya conocidos principios de no robar, no mentir y no traicionar, aunque la historia política mexicana, siempre creativa en sus reinterpretaciones de la moral, ha producido demasiados funcionarios que parecieron entender exactamente lo contrario.