Arranque gris, movilizaciones y llamados a represión

El partido inaugural en el Estadio Azteca reunió a millones y estuvo marcado por manifestaciones y un triunfo mexicano con goles decisivos.

Arranque gris, movilizaciones y llamados a represión

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Sergio Bibriesca

Inició la Copa del Mundo con más expulsados que goles, aunque se impuso la lógica. México, local y 13° en el ranking de la FIFA, se impuso al 61°, Sudáfrica. El juego sirvió para quitarse algunos lastres históricos de encima. Raúl Jiménez por fin anotó en un Mundial –en su cuarta oportunidad– y el Tri, la selección que más partidos inaugurales ha jugado, ganó casi 100 años después de haber disputado el primer cotejo en las copas del mundo.

Ya en el duelo, el Tri sacó rédito de la presión alta y aprovechó una mala salida de la defensa sudafricana. El portero visitante, Ronwen Williams, entregó el balón a su contención de espaldas a los jugadores mexicanos, en un error de concepto –Lionel Scaloni, entrenador de Argentina, actual campeón del mundo, tiene prohibido salir jugando de esa manera a sus jugadores–. Erik Lira se avivó y robó el balón afuera del área. El esférico le quedó a Julián Quiñones, nacido en Magüí Payán, Nariño, Colombia, quien abrió el marcador. Diez minutos y México ya ganaba, todo a modo.

Segundo tiempo, una expulsión temprana para los africanos llevó el juego a buen puertopara los aztecas, aunque México nunca pudo mostrar más con un jugador extra. México perdió gas y sobrellevó el trámite. Al 67´, Roberto Alvarado mandó un centro desde la derecha a segundo poste. Raúl, sin marca, remató a placer y anotó el 2-0. Luego, 30 minutos sosos. Victoria a secas, pero no mucho más. 

Previo al juego, una ceremonia deslucida y gris reunía a más de mil 100 millones de personas en todo el mundo, que pusieron sus ojos en el Estadio Azteca. El país fue la capital mundial por unas horas. Tal vez por eso Claudia Sheinbaum anunció hace meses que no asistiría al juego, como suele suceder con los líderes políticos en estos eventos. El presente del país es una bomba de tiempo y la mandataria evitó un Miguel de la Madrid 2.0, cuando el entonces jefe del Ejecutivo recibió una inolvidable rechifla en el juego inaugural de México 86, entre Italia y Bulgaria.

Y afuera, a más de dos kilómetros del estadio, la CNTE se encontró con una muralla de policías. Luego de promesas de campaña incumplidas –prometer no empobrece, dicen– de parte de la hoy mandataria, como la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, los maestros siguieron con sus movilizaciones desde Tasqueña. También marcharon madres buscadoras y colectivos. En Huipulco, Tlalpan y avenida del Imán se registraron enfrentamientos entre policías y grupos de manifestantes. La policía replegó, aunque no siguió a pie juntillas las recomendaciones que horas antes daba el estulto reportero de TUDN que cubre a la Selección Nacional, Mauricio Ymay

Con micrófono enfrente, el comunicador llamó a usar "tanquetas, agua con potencia, balas de goma" contra los maestros y madres buscadoras. Con espíritu de Gustavo Díaz Ordaz o Jorge Rafael Videla, el comunicador encontró en eso la solución para que nada se entrometa en el Mundial. "¿Sabes cuándo va a volver el caos? Nunca más. No estamos para eso. ¿Sabes cuándo van a volver a cerrar Reforma? Nunca", dijo en un pódcast con David Faitelson, mientras hacía la mímica con sus brazos como si disparara un arma.

Más tarde, en Jalisco, Corea del Sur jugó como local y mostró que es un rival de cuidado. Los coreanos, con jugadores en clubes como Bayern Múnich o PSG, dieron vuelta a un partido que se les puso cuesta arriba ante los checos, en el mejor cruce de la jornada. Veloces, pícaros y técnicos, los asiáticos, siguiente rival del Tri, serán el oponente más peligroso de la fase de grupos para los de Javier Aguirre.

Sergio Bibriesca

X @SergioBibriesca

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