Estados Unidos eleva la presión contra políticos mexicanos vinculados a cárteles y busca confiscar sus fondos, mientras coopera con autoridades mexicanas en operaciones antidrogas.
Aumenta la presión contra narcopolíticos en México


Por: Juan Ortiz
La presión de Estados Unidos contra la narcopolítica mexicana subió otro escalón. Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, reiteró en una entrevista queWashington irá contra políticos mexicanos que se vendieron a los cárteles y buscará confiscar sus fondos.
Aunque la zar antidrogas también elogió la cooperación con Claudia Sheinbaum y citó la operación del 22 de febrero contra Nemesio Oseguera, el Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Según la funcionaria, Estados Unidos aportó inteligencia y México ejecutó la operación.
Pero ese elogio viene con advertencias. Washington no sólo quiere más capos, ya sean detenidos o abatidos. También quiere reventar sus redes políticas de protección.
EL ELEFANTE
Recordemos que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York acusó a Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros funcionarios de haber conspirado con líderes del Cártel de Sinaloa. La última actualización es que uno de los señalados, Gerardo Mérida, ya acudió a su segunda audiencia preliminar hace un par de semanas.
Sobre esta acusación, Sheinbaum minimizó el asunto al decir que era una solicitud de "una oficina", en referencia a esa fiscalía federal. Pero resulta que esa "oficina" está encabezada por Walter Jay Clayton, quien acaba de ser nominado por Donald Trump para dirigir la Dirección de Inteligencia Nacional, encargada de coordinar agencias de información estratégica. ¿Esto abrirá un nuevo frente contra la narcopolítica mexicana?
LA RESPUESTA
Y al ser cuestionada ayer por las declaraciones de la zar antidrogas, Sheinbaum dijo que no buscaría una confrontación directa. Reiteró sus posturas de colaboración sin subordinación, defensa de la soberanía y reciprocidad en el combate al tráfico de armas que entra desde Estados Unidos. Con esto buscó defender la cooperación binacional, pero sin aceptar presiones extranjeras en asuntos que corresponden a instituciones mexicanas.
El problema es que Washington ya no sólo hace o pide capturas. También usa filtraciones en medios, sanciones financieras, solicitudes de extradición y cancelación de visas para presionar. Ahí están los reportes de Los Angeles Times, que señalaron investigaciones contra Alfonso Durazo y Américo Villarreal, además de cancelaciones de visas. Sobre este último, dijo que evalúa denunciar al medio estadounidense. Una llamarada de petate.
FACTURA PENDIENTE
Morena enfrenta así una presión que combina expedientes estadounidenses y calendario electoral. Y es que, en medio de estos señalamientos, aprobaron una reforma para anular elecciones por injerencia extranjera, respaldada por Claudia Sheinbaum bajo un discurso soberanista.
Pero esto también exhibe una paradoja dentro de su gobierno. Por un lado, habla de soberanía y cooperación sin subordinación, mientras entrega a más de 90 capos sin seguir la ruta ordinaria de extradición a solicitud de Washington.
Por otro lado, acusa injerencia extranjera cuando los expedientes alcanzan a figuras morenistas. Esa doble vara mandó un mensaje a Estados Unidos y dejó a México en una zona más vulnerable.
Más allá de las presiones estadounidenses, el gobierno mexicano está perdiendo, quizá a propósito, la oportunidad de limpiar sus propias instituciones, presentar pruebas, detener responsables y desmontar redes políticas que protegen al narco.
Si no lo hace, Estados Unidos podría llenar el vacío con una intervención más directa. Ya ocurrió con el Niño Guerrero, líder criminal del Tren de Aragua, abatido por un dron en territorio venezolano y, según, en "coordinación" con el gobierno bolivariano. Algo así buscan aquí, pero la duda es: ¿será en "coordinación" con el gobierno mexicano o será de manera unilateral?
EL DATO INCÓMODO
Hablando de narcopolítica en México, Rubén Rocha Moya cumplió 77 años de vida. Podría ser el último año que celebra en libertad. Dependerá del gobierno de Sheinbaum. Veremos.