La segunda vuelta presidencial en Colombia se definió por menos de un punto porcentual, reflejando una profunda polarización nacional.
La derecha avanza en América Latina, pero baja la velocidad


Por: Juan Ortiz
Colombia celebró el domingo una segunda vuelta presidencial con un resultado muy cerrado. De acuerdo con el preconteo, Abelardo de la Espriella obtuvo 49.66% de los votos, mientras que Iván Cepeda el 48.70%. La diferencia fue de 250 mil 830 sufragios, apenas 0.96 puntos.
Ese margen nos recuerda a México en 2006, cuando Felipe Calderón superó a López Obrador por 233 mil 831 votos y 0.56 puntos.
En Colombia, el preconteo es preliminar, como nuestro PREP. Sólo el escrutinio tiene validez legal. Aun así, varios gobiernos, como Estados Unidos y Argentina, felicitaron a De la Espriella como virtual ganador. Mientras que Claudia Sheinbaum pidió esperar los resultados oficiales.
COLOMBIA DIVIDIDA
Colombia nunca había tenido una segunda vuelta tan cerrada desde 1994. En 2022, Gustavo Petro venció a Rodolfo Hernández por casi 798 mil votos. En 2018, Iván Duque derrotó a Petro por 54% contra 42%. En 2014, Juan Manuel Santos ganó por casi seis puntos. Esta elección muestra un país totalmente polarizado.
Aunque también hay un detalle importante. Cepeda alcanzó a De la Espriella, pese a que las encuestas anticipaban una brecha más amplia. De la Espriella sumó 2.5 millones de votos entre primera y segunda vuelta. Cepeda sumó 3 millones. La izquierda perdió por poco, pero creció más entre rondas. Eso anticipa una oposición fuerte.
Además, el Congreso no le dará vía libre al ganador. De acuerdo con reportes legislativos, ninguna fuerza controla la mayoría en el Poder Legislativo. Será un gobierno de acuerdos o conflictos permanentes.
AVANCE MÁS LENTO
La derecha sigue avanzando en América Latina, pero con menos velocidad. La victoria preliminar colombiana está dentro de un giro regional que incluye Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Panamá y probablemente Perú. Sin embargo, Colombia y Perú muestran triunfos apretados.
En Perú, reportes ubicaban a Keiko Fujimori con una ventaja cercana a 40 mil 700 votos frente a Roberto Sánchez. Si se confirma, sería otra victoria por margen mínimo. Siguen ganando, pero ya no por tanto.
¿Será esto el freno a la llamada teoría del péndulo? Esa idea de que América Latina brinca de la izquierda a la derecha, y luego regresa. Porque ahora vemos países divididos y gobiernos que llegan con poco margen.
SEGURIDAD Y SOBERANÍA
La campaña en Colombia también replicó un choque de narrativas que ocurre en otras elecciones de la región: seguridad contra soberanía, o combate al narco contra injerencia extranjera.
En este caso, la campaña de Abelardo de la Espriella giró sobre seguridad, orden y autoridad. Ese terreno golpeó al petrismo, desgastado por la inseguridad y críticas a su estrategia de Paz Total.
Tras los resultados del preconteo, Petro respondió con denuncias de irregularidades y posible injerencia. Incluso acusó en redes sociales a Israel de manipular resultados.
Esa narrativa también aparece en México. Estados Unidos presiona para realizar ataques militares en territorio contra los cárteles. El gobierno de Sheinbaum ha respondido con discursos de soberanía y reformas contra injerencia extranjera en elecciones.
¿Podemos ver un escenario colombiano en México, donde el oficialismo pierda unas elecciones?Luce difícil por ahora. Mientras hay una oposición sin rumbo claro del país que quiere, Morena controla el Poder Judicial, la Cámara de Diputados, el Senado y la mayoría de Congresosestatales.
Tendría que venir una fragmentación interna en Morena, al estilo Hungría, donde el actual primer ministro Péter Magyar fue miembro del partido gobernante hasta 2024.
EL DATO INCÓMODO
La Cámara de Diputados arrastra más de 5 mil 500 iniciativas sin resolver. Comisiones como Salud, Hacienda, Educación y Trabajo acumulan cientos de pendientes, mientras el pleno sólo ha votado 341 reformas.