El rechazo de Donald Trump a la renovación automática del T-MEC se relaciona con la debilitación de la certeza jurídica por parte de los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum.
Una muerte anunciada


Por: Redacción Ovaciones
Era lógico que Donald Trump, con discurso nacionalista, rechazara renovar automáticamente el T-MEC por 16 años. Pero Morena también le facilitó el terreno. Los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum debilitaron la certeza jurídica: eliminaron órganos autónomos, reforzaron el control estatal en el sector energético sin que ello representara mejoras para las familias e iniciativa privada, hoy afectadas por apagones, además de capturar el Poder Judicial con juzgadores incapaces. El tratado seguirá vivo, bajo revisión anual hasta 2036, pero también implica que cada año vendrán más presiones. Y cada decisión interna contra la confianza jurídica será munición para Washington.
Transmutación política
La transformación del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México en una universidad confirma que el poder nunca se conforma con gobernar el presente: también quiere administrar el pasado. Controlar la historia es mucho más barato que corregir la realidad. Bajo el argumento de "visibilizar" actores colectivos excluidos, el gobierno impulsa una reinterpretación con una clara carga ideológica que corre el riesgo de sustituir una versión parcial por otra igualmente parcial. La historia deja de ser un terreno de investigación para convertirse en un instrumento de legitimación política, donde el debate ya no consiste en comprender el pasado, sino en decidir qué relato conviene para justificar el proyecto del presente.
Pues no, ¿eh?
El Tren Maya admite lo evidente: el Mundial 2026 todavía no genera el boom turístico que durante meses se insinuó. Por ahora, la mayoría de sus pasajeros siguen siendo mexicanos y habitantes de la región, mientras el turista internacional continúa brillando por su ausencia. La apuesta oficial consiste en armar paquetes con Mexicana, Grupo Mundo Maya y dependencias federales para convencer a los visitantes de prolongar su viaje después de los partidos. Es una estrategia razonable, aunque llega con el incómodo detalle de que primero hay que atraer a esos turistas.
Diputados patito
En el Congreso de la Ciudad de México ya descubrieron al pato Merlín como agenda legislativa. La diputada de Movimiento Ciudadano, Luisa Fernanda Ledesma, propuso la llamada ley Merlín para regular casos donde un animal genera valor económico tras volverse viral. La idea suena noble porque busca que parte del beneficio se traduzca en alimento, veterinario y cuidados. Pero también exhibe oportunismo político. Mientras la reforma nacional contra el maltrato animal sigue atorada, en la capital corren a colgarse del personaje del Mundial quienes criticaron a Sheinbaum por recibirlo en Palacio Nacional.
No salen las cuentas
Si un operativo que termina con cuatro personas fallecidas, una investigación por una oleada de asistentes y la necesidad de rediseñar las medidas de seguridad puede calificarse como exitoso, entonces el Gobierno de la Ciudad de México pasó la prueba. Al menos esa fue la lectura de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien defendió el dispositivo implementado durante los festejos por el triunfo de México sobre Ecuador y aseguró que, sin él, las consecuencias habrían sido mayores. Por si acaso, el próximo domingo habrá nuevos protocolos, revisión de la ley seca y una estrategia reforzada para evitar otra saturación del Ángel de la Independencia.