Y llegó un nuevo golpe contra Morena. De acuerdo con el medio Los Angeles Times, Estados Unidos canceló las visas de Alfonso Durazo y Américo Villarreal
Vienen por unos, luego por otros

Por: Juan Ortiz
Vienen por unos, luego por otros
Y llegó un nuevo golpe contra Morena. De acuerdo con el medio Los Angeles Times, Estados Unidos canceló las visas de Alfonso Durazo y Américo Villarreal, gobernadores de Sonora y Tamaulipas, y ambos estarían bajo investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La nota sostiene que los dos han seguido entrando a territorio estadounidense mediante un permiso especial llamado Significant Public Benefit Parole. Es una autorización temporal que permite entrar a Estados Unidos por razones de interés público, casi siempre ligada a cooperación o información útil para autoridades.
Los gobiernos de Sonora y Tamaulipas negaron el reportaje. En Sonora dijeron que Durazo tiene visa vigente y que no ha sido notificado de investigación alguna. En Tamaulipas lo rechazaron "de manera categórica" y dijeron que no hay documentos ni evidencia verificable.
LOS OTROS
Sheinbaum cuestionó en su conferencia con qué intención se quita una visa y además por qué se hace público. También insistió en que no se puede ceder a presiones, porque después "seguirían con otros".
Ese mensaje es un eco de lo que dijo en su mitin en el Monumento a la Revolución. Tras las acusaciones contra Rocha Moya, Enrique Inzunza y compañía, dijo que vienen por unos, luego por otros. Pues aquí están los otros: Durazo y Villarreal.
El caso de Américo Villarreal tiene dos lecturas. La primera conecta con Sinaloa. Él fue delegado nacional de Morena en la campaña de Rubén Rocha Moya en 2021, una elección hoy marcada por acusaciones de apoyo de Los Chapitos, según el expediente de Estados Unidos.
La segunda apunta al huachicol fiscal. Según Los Angeles Times, la investigación contra Villarreal estaría relacionada con el contrabando de combustible. También existen señalamientos previos sobre sus vínculos con los hermanos Carmona, incluido Sergio Carmona, El Rey del Huachicol.
GARCÍA LUNA GUINDA
El caso de Durazo implicaría otro golpe simbólico. Fue secretario de Seguridad de López Obrador y rostro de la política de "abrazos, no balazos". Sus críticos siempre dijeron que esa estrategia mandaba una señal de brazos caídos del Estado frente a los criminales.
También era secretario cuando ocurrió la liberación de Ovidio Guzmán en Culiacán. Ese episodio quedó como símbolo de un gobierno que prefirió retroceder frente al crimen organizado antes que ejercer la fuerza pública.
De confirmarse el reporte, Durazo sería el García Luna de AMLO. Pero no sería el primero. Recordemos que hubo otro caso narcopolítica en su círculo cercano.
Se trata de Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad de Adán Augusto López cuando era gobernador de Tabasco. Hoy está preso y señalado por liderar La Barredora, una célula criminal cercana al CJNG. De confirmarse, ¿también dirán que no sabían nada?
EL PRETEXTO
También hay una ironía. Si Durazo o Villarreal entregan información a autoridades estadounidenses, como afirma el reportaje de Los Angeles Times, estarían cometiendo traición a la patria y entreguismo a un país extranjero según la lógica morenista. ¿Les exigirán cuentas como a Maru Campos?
Por otra parte, cada vez se entiende mejor la reforma constitucional para anular elecciones por injerencia extranjera. Desde Morena anticiparon más acusaciones desde Estados Unidos. El problema es que cada nuevo señalamiento ya dejó de ser anomalía. ¿Cómo lo seguirán justificando?
Y, por cierto, Luisa Alcalde ya dijo que la nulidad de elecciones por injerencia extranjera puede aplicarse en 2027 por parte del Tribunal Electoral. Ya no ocultan sus intenciones.
EL DATO INCÓMODO
Morena anunció 2 mil 600 asambleas y 30 millones de visitas casa por casa para defender su narrativa. Más allá de sus problemas con la narcopolítica, el partido sigue en territorio. La oposición, mientras tanto, sigue dormida o entretenida en campañas digitales.