La medida de registro obligatorio de chips enfrenta críticas por vulnerabilidades en la protección de datos y falta de evidencia contra la extorsión.
Vincula tu línea o te bloqueamos, segunda llamada


Por: Juan Ortiz
Llegó la primera gran derrota del registro telefónico que el gobierno de Sheinbaum ha tratado de vendernos, sin evidencia, como una herramienta contra la extorsión.
Y es que, desde enero de este año, existe la obligación de vincular cada línea celular a una persona física o moral mediante CURP o RFC. Es decir, que el chip tenga nombre y apellido.
El plazo original vencía este pasado 30 de junio. La amenaza era que, si la línea no quedaba registrada, tu compañía debía suspenderla.
Pero sucedió lo obvio, porque ¿cómo vas a dejar sin línea a decenas de millones? Para muchos, el celular es banco, trabajo, escuela, transporte, familia y trámites. Bloquear una línea ya equivale a cortar una herramienta del día a día. Y es soltar el tigre a cambio de nada.
LA PRÓRROGA
El gobierno de Sheinbaum reconoció, sin reconocerlo, el gran error que estaba a punto de cometer: lanzó una prórroga. Pero ojo, es escalonada. Es decir, se dividirá a los usuarios por el último dígito del número, del 0 al 9, entre agosto y diciembre.
Con esto, el gobierno claudista apuesta por una pedagogía del castigo y un "divide y vencerás": bloquear primero a unos como ejemplo para que los demás corran a obedecer.
La prórroga también permite que te inunden con mensajes SMS hasta que te inscribas. Y, si te registras presencialmente, te pedirán "pruebas de vida" para demostrar que tú eres quien hace la solicitud. Así las molestias.
LA DESCONFIANZA
El problema es que la mayoría no incumplió por flojera. Fue por la desconfianza. Organizaciones ciudadanas como R3D advirtieron vulnerabilidades desde el arranque.
Diversos reportes, entre ellos del periodista Ignacio Gómez Villaseñor, documentaronfiltraciones de datos, fallas técnicas, registros con identidades falsas hechas con inteligencia artificial, vinculaciones con CURP ajenas, además de serias dudas sobre protección de datos.
También hay reportes de usuarios que, tras registrar su línea, empezaron a recibir llamadas o mensajes no solicitados. Incluso de extorsión. Nuestra historia con la protección de datos tampoco ayuda. México ya tuvo filtraciones, bases vendidas, padrones expuestos y hackeos.
Además, ya no tenemos un Inai que vea por nuestros derechos. En cambio, fue sustituido por una oficina menor bajo el mando de Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría "Anticorrupción y Buen Gobierno".
El gobierno claudista te pide que confíes como si cuidara bien los datos de la gente.
DOS FRACASOS
Esto ya fracasó antes. El Renaut de Calderón, creado en 2009, se eliminó tras ser considerado inútil contra delitos y porque hubo venta de bases en el mercado negro. Hasta lo podías conseguir en Tepito.
Luego vino el Panaut de AMLO, aprobado en 2021, que pedía datos personales y biométricos. La vieja Suprema Corte lo invalidó en 2022 por afectar nuestra privacidad y protección de datos personales.
Hoy no hay evidencia de que el registro obligatorio de chips reduzca directamente el crimen, pero sí cuando se filtra y te empiezan a caer llamadas de extorsión.
Y es que es lógico. Un delincuente no dejará su CURP en una línea. Usará chips ajenos, teléfonos robados, aplicaciones de internet, números falsificados o mercados negros.
Lo que tampoco te dice Morena es que, si alguien suplanta tu línea para extorsión o fraude, la primera sospecha apunta hacia ti. Después podrás aclararlo... quizás.
EL DATO INCÓMODO
El Secretariado Ejecutivo reporta más de 20 mil carpetas por violación sexual cada año desde 2021. Edomex y CDMX lideran en 2026. Sin embargo, expertas advierten que hay un subregistro porque muchas víctimas no denuncian por miedo y revictimización. ¿Llegaron todas?