Y dale con la revocación de mandato

La nueva iniciativa sobre la reforma judicial abre un escenario político que podría cambiar por completo la elección de 2028 y el futuro de la revocación de mandato

Y dale con la revocación de mandato

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Este miércoles, Rosa Icela Rodríguez y Luisa María Alcalde entregaron en el Senado, sede de la Comisión Permanente, la reforma para reformar la reforma judicial

Según la propuesta, la siguiente elección judicial se movería a junio de 2028. No sólo eso, también abre la puerta para que la revocación de mandato se realice ese mismo día. 

Y así, de nueva cuenta, Sheinbaum insiste en usar este mecanismo ciudadano como herramienta de promoción política, ahora metido en la elección de jueces y magistrados. 

Porque la revocación de mandato nació para que la ciudadanía pueda quitarle de un cargo por pérdida de confianza. Sin embargo, Morena la ha usado como mecanismo de ratificación y movilización. Ya ocurrió con López Obrador y ahora intentan repetir la historia.

EL CÁLCULO

Escribía anteriormente en Ovaciones que patear la elección judicial de 2028 no obedece a un tema de complejidad operativa, sino política.  

Como en 2027 se renovarán 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y muchos cargos locales, Morena necesita concentrarse principalmente en conservar la mayoría calificada, que sirve para aprobar reformas constitucionales y hacer nombramientos clave. 

Esa mayoría está en riesgo, porque la coalición quedó herida tras la primera reforma electoral, que no alcanzó votos por falta de respaldo del PVEM y del PT, y después por el plan B, que terminó mutilado porque el PT frenó la parte que adelantaba la revocación de mandato

LA JORNADA ELECTORAL

Ahora la apuesta es juntar revocación de mandato y elección judicial en 2028. De aprobarse, ese día recibirás boletas judiciales y, si se activa el proceso, otra boleta con el nombre de Claudia Sheinbaum para decidir si continúa o deja la Presidencia. 

De acuerdo con la nueva propuesta, las boletas judiciales dividirán candidaturas según el poder postulante. Es decir, si vienen del Poder Judicial, del Legislativo, del Ejecutivo o si son juzgadores en funciones. De entrada, eso mantiene visible el origen político de cada candidatura. 

Y, en medio de todo eso, sigue abierta la puerta para los acordeones judiciales. Recordemos cómo en 2025 circularon listas con nombres que coincidieron con los ganadores. Aunque el INE y el Tribunal Electoral resolvieron que no fueron determinantes, consejeros y magistrados reconocieron su existencia. 

También hay otra intención, que es subir la participación de la elección judicial, que en 2025 apenas rondó el 12.9% del listado nominal. La revocación metería a Sheinbaum en la boleta y podría jalar votantes que no irían sólo por jueces y magistrados. 

LA PUERTA ABIERTA

El segundo problema está en el texto. Según la iniciativa, la revocación de mandato podría ser coincidente con elecciones federales o locales. Eso mueve el candado actual que la separa de otras jornadas electorales. 

Pero ojo, para adelantarla a 2027 haría falta tocar otro punto constitucional, porque hoy se solicita después del tercer año de gobierno. Tendría que aprobarse una reserva durante la discusión en lo particular para incluir el segundo año, como se pretendía con el plan B. Pero hay otro candado, se necesita mayoría calificada

Y recordemos que el PT ya se negó antes. Morena tendría que convencerlo o buscar votos en la oposición, que también se ha negado. Pero mientras sean peras o manzanas, la propuesta actual ya politiza la elección judicial de 2028 al meter a Sheinbaum en las boletas. 

EL DATO INCÓMODO

A unas semanas del plazo final, sólo una de cada tres líneas celulares ha sido vinculada a la CURP, según la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. Siguen fuera más de 94 millones. El gobierno tendrá que decidir: prórroga o dejar sin servicio a millones.

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