Morena intenta colocar en el mismo nivel los casos de Chihuahua y Sinaloa para decir "ya somos iguales".
Ya somos iguales, dice Morena sobre Chihuahua y Sinaloa

Por: Juan Ortiz
Este fin de semana, la FGR citó a Maru Campos y también anunció citatorios para entrevistar a Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza, Juan de Dios Gámez y otros señalados por Estados Unidos.
Con esta maniobra, Morena intenta colocar en el mismo nivel los casos de Chihuahua y Sinaloa. Porque después de años de repetir "no somos iguales", ahora buscan decir algo parecido a "ya somos iguales".
INTENTO DE IGUALAR
El intento se entiende por el momento. El caso Sinaloa le pega al gobierno federal porque involucra a un gobernador, a un senador y a un alcalde, así como a otros siete funcionarios o exfuncionarios. Todos morenistas.
Según la acusación del Distrito Sur de Nueva York, habrían participado en una red de protección a Los Chapitos mediante sobornos, control policial y respaldo político.
En Chihuahua, el caso tiene otro origen. Surge del operativo en abril contra un narcolaboratorio. Ahí la crítica del gobierno federal es la participación irregular de personal estadounidense. Entonces su argumento se centra en ataques contra la soberanía y en la falta de autorización de la autoridad federal.
Morena quiere que los dos casos se vean como investigaciones parejas. Pero los propios movimientos de la FGR muestran diferencias.
En Chihuahua se han publicado comunicados y videos con avances en la investigación. Incluso se anunciaron entrevistas a 50 personas.
Mientras tanto, en el caso Sinaloa, el llamado a entrevistas apenas sería el primer movimiento visible dirigido a Rocha y a los demás señalados.
LENGUAJE DISTINTO
Por un lado, Maru Campos fue citada en calidad de testigo. Eso significa que la fiscalía la llama para declarar sobre hechos que pudo conocer. En el caso Sinaloa, Rocha Moya y compañía fueron llamados a rendir entrevista, lo cual no queda clara la intención.
Además, tampoco se pueden olvidar las distintas ocasiones en que el gobierno federal ha defendido su "presunción de inocencia" y el "debido proceso". Es decir, van con respaldo político.
También resulta burlesco que se hable de entrevistar a Gerardo Mérida y Enrique Díaz. El exsecretario de Seguridad de Rocha Moya ya se entregó en Estados Unidos. Mientras que del exsecretario de Finanzas se desconoce su ubicación, aunque hay versiones de entrega a autoridades estadounidenses.
EL RELOJ TRUMPISTA
Este avanza más rápido que el de Sheinbaum. Cada día sin una decisión contundente por parte de su gobierno alimenta la percepción de que protege a Rocha Moya y compañía. Eso en algún momento vendrá a cobrar intereses.
Además, crece la versión de que el gobierno mexicano buscaría que Rocha responda ante un juez mexicano por un delito menor. Eso evitaría que enfrente en Estados Unidos cargos por vínculos con el narco o que termine como testigo protegido, lo que sería peor para Morena.
Por esas razones no tiene sentido poner en el mismo nivel ambos casos. Para muchos, Chihuahua representa un ataque a una gobernadora opositora tras desmantelar un narcolaboratorio. Mientras tanto, Sinaloa muestra el caso de un gobernador de Morena acusado de pactar con el crimen organizado.
Decían que "no somos iguales", pero ahora intentan instalar el "ya somos iguales". Pero se equivocan, sorprendentemente. En uno se discute el combate contra el narco con agentes extranjeros. En el otro, se discute pactar con el narco.
EL DATO INCÓMODO
El Instituto de Finanzas Internacionales bajó su expectativa para México a 0.8% este año, por debajo del 1.8% que estima Hacienda. La economía crecerá menos de lo prometido y la incertidumbre por aranceles, T-MEC e inversión seguirá frenando el avance.




