¿Otra rebelión en San Lázaro?

Entre reformas atoradas, presiones políticas y mensajes cruzados, el tablero legislativo se mueve más por estrategia que por consenso.



Apenas llegó de regreso la minuta de las 40 horas aprobada en el Senado y en San Lázaro ya asomó otra grieta. Diputados del PT presentaron su propia reforma constitucional para establecer de manera expresa dos días de descanso por cada cinco trabajados. El dictamen del Senado habla de 40 horas, pero deja intacto el mínimo de un día. El PT retoma el modelo cinco por dos del proyecto original de 2023. Morena no tiene mayoría calificada por sí sola. Sin sus aliados, la reforma se atasca. ¿Mensaje político o presión negociadora vinculada a la próxima reforma electoral?

Gambetas legislativas

Convertida en deporte de alto rendimiento, la reforma electoral del llamado plan C sigue más en la cancha del amague que en la de la definición. Cuentan que el documento, filtrado desde la Comisión Electoral y aparecido sin ceremonia en la Cámara de Diputados, no pretende ser el definitivo, sino apenas un globo sonda para tantear el terreno entre Morena, PT y Verde. Porque si el ánimo no alcanza siempre quedará la opción de aprobar una versión descafeinada: lo suficientemente floja para no mover el tablero en 2027 y lo bastante inofensiva para no incomodar al oficialismo.

Piden mejores candidatos… para 2027

La licencia de Sergio Mayer para entrar a La Casa de los Famosos abrió más que memes. Ricardo Monreal confirmó que sabía desde días antes y avaló que se separara. Pero lo interesante vino después. Cuestionado sobre si Morena debe revisar mejor a sus aspirantes, lanzó una frase con destinatario claro: el partido “debe esforzarse más” en la selección rumbo a 2027. La indirecta apunta a Luisa Alcalde, hoy dirigente nacional, y raspa también a Mario Delgado, quien como líder partidista avaló la plurinominal de Mayer. Una recomendación anticipada para evitar malas sorpresas en las próximas elecciones.

Pásele a denunciar

Julio Scherer Ibarra sigue en el centro del huracán que él mismo ayudó a narrar. Su libro no es precisamente una receta de cocina; es más bien una colección de episodios donde reparte responsabilidades y deja caer insinuaciones con la elegancia de quien sabe perfectamente el peso político de cada párrafo. No es un comentarista externo: fue parte del gobierno, conoció los pasillos, los egos y los silencios. Sin embargo, Raquel Buenrostro aclaró que la Secretaría Anticorrupción no se mueve por capítulos subrayados con plumón fosforescente. Actúa, dice, cuando existen datos y elementos suficientes. O sea, pruebas. ¿Las habrá?

¡Ah, que la… vecindad!

La prohibición del uso del maíz transgénico en México se ampara bajo el discurso de identidad, milpa y biodiversidad. Y justo cuando el país dice “aquí no”, aparece el embajador Ron Johnson con 40 millones de dólares bajo el brazo para fortalecer al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo. No es intervención, ni es presión, ni injerencia: es “seguridad estratégica”. Porque ya sabemos que cuando Washington dice seguridad, en realidad quiere decir control. El argumento es casi poético: fortalecer cadenas de suministro, liderazgo científico, resiliencia agrícola. Todo muy noble… siempre y cuando la resiliencia favorezca a quien pone el dinero.