La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que México mantiene una postura firme contra cualquier forma de injerencismo, al señalar que la reciente rectificación del Departamento de Justicia de Estados Unidos exhibió la fragilidad de las narrativas que justificaron acciones militares y políticas contra Venezuela, con consecuencias humanas irreversibles.
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“Pero en este caso, en lo que ya ha detenido el presidente Maduro, lo que uno pide es un juicio justo, siempre. Eso es lo que hay que pedir, que realmente para todos y en cualquier circunstancia, y en este en particular, pues tiene que haber celeridad y justicia”, declaró la mandataria.
Durante la conferencia, se citó una encuesta publicada por El Financiero, según la cual 57 por ciento de las personas consultadas rechazó la intervención de Estados Unidos en Venezuela, mientras 54 por ciento consideró que México debe mantener una postura contraria a cualquier acción militar externa.
Sheinbaum recordó que la oposición mexicana no expresó un rechazo claro a la invasión, un hecho que calificó como relevante para entender el debate interno sobre soberanía y política exterior, al insistir en que la defensa de la autodeterminación no depende de simpatías ideológicas, sino del respeto a la Constitución.
La presidenta sostuvo que estos datos reflejan una convicción histórica del país, al afirmar que México resuelve sus asuntos de manera soberana, sin tutela extranjera, y que la consistencia de esta postura explica el respaldo ciudadano a la línea diplomática que su gobierno ha mantenido frente a Washington.
Sheinbaum enfatizó que quienes promueven una intervención externa en México deberían observar el desenlace venezolano, al señalar que las decisiones tomadas desde el exterior no fortalecieron procesos democráticos ni ofrecieron estabilidad, sino que dejaron un saldo de violencia y desarticulación política.
Asimismo, descartó haber sostenido comunicación directa con Delcy Rodríguez y negó cambios en su gabinete para el presente año, al reiterar que la conducción de la política exterior seguirá ceñida a los principios constitucionales y a la tradición diplomática mexicana.
La mandataria remarcó que la política exterior mexicana se conduce conforme a los principios establecidos en la Carta Magna, los cuales obligan al Ejecutivo a privilegiar la no intervención, la solución pacífica de controversias y la autodeterminación de los pueblos, lineamientos que aseguró cumplir desde su toma de posesión.
En ese contexto, subrayó que México apuesta por la cooperación y la colaboración internacional en ámbitos económicos, culturales y educativos, pero rechazó cualquier intento de intervención extranjera, al advertir que la experiencia venezolana evidenció que ese camino no resolvió conflictos internos ni fortaleció a las oposiciones locales.

Foto: Cuartoscuro 


