Las autoridades de la Ciudad de México han intensificado la vigilancia sobre los elementos que pueden obstruir la identificación de las placas vehiculares, un tema que ha cobrado especial relevancia tras la instalación de siete nuevos radares de velocidad en la capital. Para evitarte una costosa multa, es fundamental conocer qué tipo de portaplacas están prohibidas y las sanciones a las que te puedes enfrentar.
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Sanciones por obstruir la visibilidad de las placas
Según el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, la multa por tapar o dificultar la lectura de tu placa puede oscilar entre 10 y 20 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que representa un desembolso de entre 1,131 y 2,262 pesos.
Esta sanción encuentra su fundamento legal en el artículo 43, fracción III del mencionado reglamento, que prohíbe explícitamente “instalar o utilizar dispositivos que obstruyan o dificulten la lectura de las placas vehiculares”. Adicionalmente, el artículo 45, fracción I, inciso B, establece que las placas deben permanecer libres de cualquier objeto o sustancia que impida su visibilidad.

Portaplacas que están prohibidas
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX ha especificado tres categorías de portaplacas que están expresamente prohibidas:
- Portaplacas que ocultan información esencial: Aquellas que impiden visualizar detalles como la entidad federativa o el código QR incluido en muchas matrículas recientes.
- Portaplacas con efectos que comprometen la visibilidad: Las que incluyen materiales reflejantes, brillos excesivos o cualquier característica que dificulte la captura clara de la placa por sistemas automatizados.
- Portaplacas que modifican la apariencia original: Las que incorporan elementos decorativos que alteran la placa o cubren parcialmente su información.
Elementos no permitidos en las placas
Además de las portaplacas prohibidas, las autoridades señalan que tampoco se permite:
- Utilizar micas o elementos que reduzcan la visibilidad de la matrícula
- Colocar calcomanías, cintas o accesorios que obstruyan cualquier parte de la placa
- Cualquier modificación que impida identificar correctamente el número o procedencia de la matrícula
Razones detrás del endurecimiento
Este mayor control sobre las portaplacas coincide con la reciente implementación de nuevos sistemas de vigilancia vial en la Ciudad de México. Los radares de velocidad y las cámaras de monitoreo necesitan captar con claridad las placas para identificar correctamente a los infractores, lo que explica el énfasis en mantener las matrículas completamente visibles.
La medida no solo tiene un fin recaudatorio, sino también de seguridad pública. Las placas legibles facilitan la identificación de vehículos involucrados en actos delictivos y contribuyen a mantener un registro preciso del parque vehicular capitalino.
Ante esta situación, la recomendación de las autoridades es clara: revisar que tus placas cumplan con la normativa vigente, asegurando que se encuentren completamente visibles y sin elementos que dificulten su lectura. Esta simple verificación podría ahorrarte una multa significativa y contribuir a la seguridad vial en la capital mexicana.