La futura ley para regular la inteligencia artificial en México encendió alarmas por posibles sanciones, cárcel por prácticas como los deepfakes y riesgos de censura. En ese debate, el PRI se partió solo. Alejandro Moreno salió a rechazar cualquier iniciativa que pueda afectar la libertad de expresión y prometió votar en contra. El problema es que la iniciativa salió de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado, presidida por el priista Rolando Zapata. Ahí está el corto circuito. Mientras Alito denuncia una ley mordaza, un senador de su propio partido encabeza el espacio que la procesó y la empujó. El PRI quiso pegarle a Morena, pero terminó exhibiendo desorden interno antes de que arranque la discusión formal.
Amiga, date cuenta
A casi un año de que Bertha Alcalde Luján fue nombrada fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, ayer la propia funcionaria reconoció que una investigación -en este caso el asesinato de la joven Edith Guadalupe- fue “burocrática” y no sustantiva. Una admisión que, más que consolar, exhibe que los protocolos no se atienden o simplemente no sirven para reaccionar a tiempo. Si una familia señala con precisión dónde buscar y aun así la autoridad tarda 15 horas en actuar, el problema ya no es sólo de quienes incumplen, sino de procedimientos que deben modificarse de fondo antes de que vuelvan a fallar.
El dolor en la herida
Claudia Sheinbaum propone recortar la grasa burocrática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como si el problema fuera un exceso de secretarias y no la ausencia de músculo: la ONU no puede imponer decisiones cuando los intereses de las potencias chocan. Mientras tanto, el alto comisionado de la ONU visita México para revisar la estrategia frente a las desapariciones, con un informe incómodo bajo el brazo que nadie va a enmarcar en Palacio Nacional. En casa, el Estado mexicano tampoco logra que “los malos” obedezcan. En suma, Sheinbaum cuestiona a la ONU y viceversa, en una dinámica de apretar la herida donde duele.
Una más a la lista
La diputada de Movimiento Ciudadano Laura Ballesteros anunció que este miércoles presentará ante la Cámara de Diputados una solicitud de juicio político contra la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, por desatender a las víctimas de desaparición forzada en México y solapar un crimen de lesa humanidad, como lo ha calificado ya un comité de las Naciones Unidas. Sin embargo, la petición se sumará a la larga lista de personajes que tienen juicios pendientes y que no han sido desahogados en años.
Control cuestionado
La narrativa oficial dice “cooperación, pero cada quien en su carril”, y de pronto aparece una escena donde nadie pidió permiso y aun así todo ocurrió: dos agentes estadounidenses muertos. Eso no es un desliz, es una grieta bien visible: el Estado afirmando control mientras en la práctica otros actores operan como si éste fuera opcional. Claudia Sheinbaum ahora tiene que hacer malabares: marcar territorio sin incendiar la relación, imponer reglas sin admitir que ya se rompieron. Mientras Maru Campos dice que no participaban en algún operativo, a todos nos queda la duda de qué hacían en la sierra. ¿Estarían de vacaciones?



