¿Quién pone un alto a las aseguradoras?

Aumentos de hasta 75% en seguros médicos presionan a familias mexicanas ante fallas del sistema de salud pública y falta de regulación efectiva



Los fuertes aumentos de los seguros médicos en este año volvieron a colocar a las aseguradoras en el centro del debate público.

Y es que diversos reportes periodísticos informan de incrementos generales superiores al 20%, con casos de hasta 40%. Incluso un análisis publicado por Reforma habla de aumentos que llegan al 75%.

Esta situación pega en el bolsillo de muchas familias porque México, que sigue sin “ser Dinamarca”, carece de un sistema de salud que brinde atención de calidad para todos.

Tener seguridad social no garantiza, ni hoy ni ayer, consulta inmediata ni medicinas disponibles. Por eso muchos compran una póliza como defensa ante la incertidumbre, aunque después enfrentan deducibles, coaseguros y aumentos difíciles de absorber.

SALUD PRIVATIZADA

De acuerdo con la Ensanut Continua 2023, ante una necesidad de salud, 49.1% de la atención ocurrió en servicios privados. El mismo reporte ubicó que el 19% fue a consultorios junto a farmacias. De acuerdo con el CIEP, con datos de la ENIGH 2024, el gasto de bolsillo en salud subió 7.9% real entre 2022 y 2024, hasta 6 mil 421 pesos anuales por hogar.

Estos datos muestran que los mexicanos no pagan una sola vez. Primero pagan sus impuestos y cuotas, luego pagan consultas privadas y, en su caso, también pagan una prima. Y si a eso se suma que la póliza sube de golpe, las familias enfrentan la decisión de seguir pagándola y recortar otros gastos esenciales, o perder el servicio.

LA JUSTIFICACIÓN

Las aseguradoras ponen el dedo en los recientes cambios fiscales. En el Paquete Económico 2026, Hacienda propuso que ya no pudieran acreditar el IVA usado para cumplir contratos de seguro mediante terceros. Es decir, restar ese impuesto contra el IVA que deben pagar.

Ese cambio elevó costos y explica parte de los aumentos. Pero no explica todo. De acuerdo con Cofece, detectó contratos difíciles de comparar, altos costos para cambiar de compañía, comisiones que empujan ciertos planes y poca transparencia hospitalaria.

Además, no estamos frente a una industria quebrada. De acuerdo con McKinsey, América Latina es el mercado asegurador de mayor crecimiento y rentabilidad del mundo.

LA PROPUESTA

Ahí entra la iniciativa de Jericó Abramo Masso, diputado del PRI. Su ruta comenzó en febrero de 2025, con reformas a la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas y a la Ley sobre el Contrato de Seguro. Sin embargo, la Comisión de Hacienda, presidida por Carol Antonio Altamirano, decidió posponer la votación de la propuesta prevista en esta semana bajo el argumento de “continuar con el diálogo abierto”.

El contenido de la iniciativa apunta a libre elección de médico y hospital, incluso fuera de red bajo tabuladores registrados. También plantea portabilidad para cambiar de aseguradora sin perder antigüedad ni derechos acumulados. En otras palabras, conservar beneficios ya ganados al moverse de empresa.

Además, prevé revelar comisiones de agentes, multas por cambios injustificados y procedimientos rápidos ante Condusef.

EL RETO

Este tema no sólo toca a los seguros. También aborda protección al consumidor, salud y carga fiscal. Por eso se necesitan acuerdos entre aseguradoras, hospitales, fuerzas políticas y Hacienda.

El Congreso no puede usar la complejidad como pretexto para congelar el tema. Si el Estado no construye una solución mejor, la póliza se convertirá en otro gasto que expulsa a familias del sistema de salud.

EL DATO INCÓMODO

Según el Inegi, México perdió 230 mil 119 empleos formales entre enero y marzo de 2026. Fue la peor caída para un primer trimestre desde 2009, dice La Jornada. Mientras el gobierno federal presume fortaleza económica, el trabajo con prestaciones sigue en caída.