Reconfiguración de la economía global y la IA sostendrán el crecimiento en 2026: ICC global

Los precios de energía y materias primas, aranceles y costos derivados de la reorganización de las cadenas de suministro influyen en los niveles de precios


Imagen: IA Gemini
Imagen: IA Gemini

La economía global está reconfigurándose, adaptándose, toda vez que se observa “un cambio estructural que se está reflejando en los flujos de comercio y de inversión… la geopolítica pasa de ser un ruido para ser un determinante en el comercio internacional.

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“Y vemos un crecimiento de la dependencia a políticas industriales, a subsidios, a controles de inversión y exportaciones“, asevera Mélanie Laloum, Economista en Jefe de la Cámara de Comercio Internacional (ICC global).

Es más, observa que algunos acuerdos comerciales y mecanismos de cooperación avanzan en distintas regiones como Europa, Asia y Medio Oriente, lo que confirma que la apertura del comercio internacional no ha desaparecido, sino que evoluciona hacia un enfoque más estratégico y selectivo, pasó de una búsqueda de eficiencia como los “just in time” a una de resiliencia con el “just in case”, por si acaso, que se traduce en la diversificación de proveedores y la regionalización parcial de cadenas de valor.

Al participar en un podcast del Grupo Financiero Banorte, la economista señala que la proyección de crecimiento económico global para 2026 ronda el 3.3% mostrando resiliencia en un entorno marcado por fuerzas opuestas, esto es, que mientras el proteccionismo y las tensiones geopolíticas presionan al comercio, la inversión en inteligencia artificial (IA) impulsa algunos sectores.

Asimismo, dijo que se estima que la inflación a nivel mundial se mantiene relativamente estable, aunque sujeta a presiones persistentes.

“Los precios de la energía y de las materias primas, los aranceles y los costos derivados de la reorganización de las cadenas de suministro influyen en los niveles de precios. A ello se suma la depreciación del dólar, que introduce el riesgo de inflación importada en algunas economías. No obstante, este entorno también fortalece la atención y la coordinación de las políticas monetarias“, adelantó.

En tanto, señaló que los bancos centrales operan en la actualidad en uno de los contextos más complejos de los últimos años, debido a las señales mixtas provenientes del mercado laboral y de la inflación. En respuesta, “los mercados avanzan hacia una mayor diversificación y activos de refugio“.

En este sentido Loluom comenta que América Latina ocupa un papel relevante en este nuevo mapa económico. La región se sitúa en el centro de la rivalidad entre Estados Unidos y China, en buena medida por su dotación de minerales críticos, recursos energéticos y productos agrícolas.

Países como Chile, Brasil, Argentina y Perú cuentan con una posición favorable para fortalecer su poder de negociación y atraer inversión.

Por otra parte, explicó que la adopción acelerada de la inteligencia artificial está dando un impulso, no solo a los sectores tecnológico, también lo hace en las industrias que más rápido la están incorporando. Las cadenas de suministro podrían ser más eficientes, rápidas y resilientes, gracias al uso de herramientas que permiten anticipar la demanda, optimizar rutas y automatizar procesos.

En la competencia global por la IA, Estados Unidos, China y Europa avanzan con estrategias distintas, pero el factor decisivo será la capacidad de lograr una adopción amplia y transversal, más allá de los sectores puramente tecnológicos.

Este proceso no está exento de retos.

No dejó de señalar que, entre los principales destacan la ciberseguridad, en un entorno donde la IA también facilita nuevos riesgos digitales.

Para la ICC global, estos desafíos requieren una gestión proactiva, pero no opacan el potencial de crecimiento asociado a la transformación tecnológica, puntualizó Mélanie Laloum.