La Fiscalía General de Chihuahua inició un procedimiento administrativo por una posible omisión del fiscal especializado en Operaciones Estratégicas y Antisecuestro, Guillermo Arturo Zuany Portillo, tras la actualización de información presentada por Wendy Paola Chávez, titular de la Unidad Especializada para la Investigación de los hechos relacionados con el desmantelamiento del narcolaboratorio en el municipio de Morelos, lo que derivó en la renuncia del funcionario este miércoles.
La renuncia de Zuany Portillo es la segunda dimisión de alto nivel dentro de la Fiscalía General del Estado relacionada con las investigaciones por la presunta participación de agentes de la CIA en el operativo realizado en El Pinal, luego de que el 27 de abril también dejó el cargo el fiscal general César Jáuregui Moreno.
Horas antes, la gobernadora María Eugenia Campos Galván difundió un mensaje en redes sociales en el que sostuvo que las investigaciones seguirán adelante y advirtió que las autoridades procederán “caiga quien caiga”, sin contemplar encubrimientos para funcionarios o personas relacionadas con el caso.
Tras la salida de César Jáuregui Moreno, el gobierno estatal designó a Francisco Sáenz Soto como encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado; sin embargo, hasta el momento las autoridades no han informado quién quedará al frente de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas y Antisecuestro.
Las investigaciones se intensificaron luego de que Wendy Chávez Villanueva reveló que uno de los ciudadanos estadounidenses presuntamente involucrados en el operativo fue detectado un día antes en las inmediaciones de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas portando un arma larga.
Ese mismo extranjero se incorporó posteriormente al grupo que salió la madrugada del 17 de abril rumbo a El Pinal, en el municipio de Morelos, para participar en las acciones realizadas en el sitio.
El nombre de Arturo Zuany Portillo apareció también dentro de las indagatorias porque Pedro Oceguera Cervantes, entonces mando de la Agencia Estatal de Investigación, le reportó de forma inmediata el descubrimiento y aseguramiento del inmueble.
Después del operativo, dos agentes ministeriales y dos presuntos agentes de la CIA murieron en un accidente carretero.
César Jáuregui Moreno reconoció previamente que los datos difundidos inicialmente “carecían de consistencia” y sostuvo que era necesario profundizar en las investigaciones para esclarecer el verdadero alcance de la participación de ciudadanos estadounidenses. “El compromiso exige el estricto respeto a la legalidad, la soberanía y los protocolos de colaboración internacional“, afirmó el ahora exfiscal.









