La actividad industrial del país tuvo un considerable retroceso en marzo pasado, luego de que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) cayó -0.63% mensual, con cifras ajustadas por estacionalidad, después de crecer 0.39% mensual en febrero.
La caída mensual está arrastrada por un desplome de -3.3% mensual de la construcción y una nueva caída de la manufactura de -0.22%, luego de su recuperación en febrero de +0.68%, contrayéndose 1.5% anual.
Los analistas consideran que este descenso apunta “a una contracción trimestral más profunda que el retroceso de 1.1% reportado para las actividades secundarias en el PIB Oportuno del primer trimestre“.
La caída mensual de la construcción fue su peor descenso desde abril del año pasado, retrocediendo 5.3% en los últimos 12 meses, luego de cinco lecturas anuales al alza.
La manufactura retrocedió 0.2% mensual y 1.6% anual, lo que representa su novena caída anual consecutiva.
El avance de la minería (+1.7% mensual y anual) y de los servicios de agua y luz (+0.3% mensual y anual) no pudieron contrarrestar los descensos de la construcción y la manufactura.
Para el primer trimestre de 2026, con cifras originales, la actividad industrial se contrajo 1.2% anual, afectada por la caída de 2.0% de la industria manufacturera, 0.7% de la construcción y 0.2% de los servicios de energía eléctrica y agua. La minería creció 2.6% anual.
“La caída de la actividad industrial en el primer trimestre del 2026 es una señal negativa para el crecimiento económico, pues se confirma que continúa la debilidad, debido a la imposición de aranceles sectoriales a las importaciones en Estados Unidos, afectando principalmente a la industria automotriz y a la industria siderúrgica; y por la falta de inversión en México, pues se percibe un deterioro en el estado de derecho, ha bajado la confianza empresarial y hay incertidumbre respecto a la relación comercial con Estados Unidos“, señaló Grupo Financiero BASE.









