Entre insultos apenas disimulados y llamados a la civilidad que nadie parecía escuchar, el Senado de la República celebró una sesión donde el Partido del Trabajo dejó a varios sin palabras: aunque ya había advertido su postura, se negó a aprobar la revocación de mandato en la reforma enviada por Claudia Sheinbaum. La oposición le reconoció coherencia ideológica; Morena, en cambio, optó por recordarle que el voto también se cobra ante el electorado. Al final, la lealtad política parece tener condiciones: aliados sí, pero sólo mientras no incomoden.
Llamados a misa
Consejeros electorales encendieron las alertas que legisladores se niegan a escuchar: el plan B plantea que en un mismo día se realicen varias votaciones: elecciones federales, locales, revocación de mandato y elección judicial, lo que se traduce en posibles impactos en la calidad, oportunidad y certeza de los resultados. Lejos de hacer más eficientes las elecciones, advierten, la realización paralela de estos procesos podría saturar la operación y el riesgo es que el sistema se vuelva más lento, más complicado y propenso a errores.
La porra contra Quiroz
Grecia Quiroz visitó el Senado, pero no lo hizo como opositora. Llegó invitada por el morenista Emmanuel Reyes Carmona para recibir un reconocimiento. Mientras estaba en el pleno, un grupo de senadores guindas la recibió con gritos de “¡Morón, Morón!” desde sus escaños. La escena retrató algo más que una provocación. Exhibió la disputa interna que rodea a Michoacán y la necesidad de cerrar filas alrededor de Raúl Morón. Grecia lo resumió al salir: “Grilla”. Y eso fue. Una lamentable demostración de fuerza dentro del propio oficialismo, frente a una invitada del propio oficialismo.
Pensionados alzan la voz
La reforma para limitar las pensiones de trabajadores del Estado avanzó en San Lázaro con respaldo de todos los partidos políticos. Pero afuera, el conflicto escaló. Jubilados de Luz y Fuerza, CFE y Pemex intentaron entrar por la fuerza, derribaron vallas y quemaron mobiliario. Mientras diputados hablaban de acabar privilegios, pensionados advertían que no todos reciben pensiones altas y que la medida puede afectar derechos adquiridos. Raro ver estas escenas, donde el Congreso cierra filas en una dirección mientras la oposición está en las calles.
Al estilo regio
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, fue recibido en el festejo de la Caintra con un sonoro “¡fuera Samuel!”. Entre gráficas de crecimiento y discursos de competitividad, el mandatario naranja midió otro indicador, el del ánimo empresarial, que no apareció en las láminas. Una postal de verdad incómoda: mientras la presidenta Sheinbaum hablaba de estabilidad y tratado comercial, el anfitrión enfrentó su propia aduana política.
Y se aguantan
A quien claramente no le preocupa el cáncer de piel es a Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, pues mientras la gente aguarda más de dos horas bajo el Sol en sus eventos, lo verdaderamente relevante parece ser recorrer con calma la obra terminada. Total, después de la espera, todavía hay que resistir otra hora de discursos donde predomina el autoelogio, como si el astro también aplaudiera. La sombra, la prisa o la empatía quedan en segundo plano; lo esencial es que la entrega luzca, aunque el público termine insolado.



