Sheinbaum busca producir gas en México y ampliar energías limpias

Anunció la integración de un grupo de expertos que analiza la viabilidad del gas no convencional mediante tecnologías alternativas a la fractura hidráulica tradicional



Al reconocer la alta dependencia del combustible importado desde Texas y la transición para dejar atrás el combustóleo, la presidenta Claudia Sheinbaum expuso una estrategia de soberanía energética que combina el aumento de fuentes renovables con el fortalecimiento de la producción nacional de gas.

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Afirmó que el país busca producir la mayor parte de la energía que consume y subrayó que ampliar la generación solar, eólica y geotérmica constituye un eje central, al considerar que estos recursos no dependieron de importaciones y estuvieron disponibles en territorio nacional.

Sheinbaum explicó que el incremento de la participación de energías renovables en la generación eléctrica se ubica entre 15 por ciento y 20 por ciento a lo largo del sexenio, con proyectos que, sostuvo, debieron impulsarse en coordinación con las comunidades para garantizar beneficios locales y evitar impactos ambientales negativos.

Detalló que alrededor de 75 por ciento del gas natural consumido en México proviene de Texas, lo que coloca a ese insumo como un punto crítico para la seguridad energética, ya que las plantas de ciclo combinado operaron como base para asegurar suministro eléctrico continuo las 24 horas del día.

La mandataria indicó que la generación con combustóleo prácticamente desapareció hacia el final del gobierno, debido a sus altas emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que el gas natural mantuvo un perfil menos contaminante frente al carbón y otros combustibles fósiles.

Al referirse al balance en hidrocarburos, recordó que durante la administración anterior se fortaleció la refinación nacional con la modernización de refinerías y la entrada en operación de la refinería Olmeca en Dos Bocas, además de la integración de Deer Park, con lo que el país alcanzó entre 80 y 85 por ciento de consumo interno de gasolinas y diésel.

Sheinbaum planteó que la siguiente etapa implica aumentar la producción de gas convencional en territorio nacional, es decir, el extraído de pozos tradicionales, con el fin de reducir la dependencia externa y sostener la operación del sistema eléctrico.

Asimismo, anunció la conformación de un grupo de expertos que evalúa la viabilidad del gas no convencional bajo esquemas tecnológicos distintos a la fractura hidráulica tradicional, con reciclaje de agua y uso de compuestos menos contaminantes, en un proceso que, aseguró, permanece en fase de estudio y sin decisión definitiva.

La presidenta reconoció que en el pasado se pronunció contra la fractura hidráulica por sus impactos ambientales, pero sostuvo que el análisis actual busca alternativas con menor riesgo ecológico y con participación de especialistas y comunidades, en caso de que alguna tecnología resultara viable.