La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura sobre el caso de Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, quien acudió al Senado tras el asesinato de su esposo, Carlos Manzo Rodríguez, en un contexto de violencia en Michoacán.
La mandataria expresó respaldo institucional y personal, al subrayar que enfrenta una situación grave derivada de la violencia, y reiteró que el gobierno federal mantiene acciones de atención en Uruapan.
Sheinbaum separó el componente humano del caso del escenario político en el Senado, donde legisladores emitieron consignas a favor de Raúl Morón, lo que abrió el debate sobre violencia política de género.
La mandataria evitó emitir una calificación y sostuvo que corresponde a las instancias competentes determinar si existió este tipo de violencia, conforme a criterios legales.
La presidenta enmarcó el episodio dentro del clima de confrontación rumbo al proceso electoral de 2027, al señalar que la politización de espacios públicos forma parte de la dinámica democrática.
El posicionamiento dejó abierta la discusión sobre los límites entre expresión política y violencia simbólica, en un contexto donde la violencia contra mujeres en política ha sido señalada de forma recurrente.
El caso de Quiroz se mantiene como un punto de presión en la agenda pública, al combinar violencia criminal, disputa electoral y exigencias de justicia, mientras las autoridades reiteran su acompañamiento a la alcaldesa sin intervenir en la valoración jurídica del caso.




