La presidenta Claudia Sheinbaum acordó con empresarios gasolineros establecer un precio máximo de 27 pesos por litro de diésel a partir del 1 de mayo. El ajuste busca contener el impacto en los costos logísticos y frenar incrementos en precios al consumidor.
“Van a hacer sus ajustes, ya ven que tienen los mecanismos del IEPS y yo creo que a través de la Secretaría de Hacienda van a aplicar estos estímulos fiscales“, afirmó Enrique Félix Robelo, dirigente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo).
El acuerdo involucra al sector gasolinero y al gobierno federal en mesas de negociación para sostener el nivel de precio. El mecanismo contempla el uso de estímulos fiscales a través del IEPS para compensar variaciones en costos.
La medida responde a la volatilidad en los mercados energéticos internacionales vinculada al conflicto en Medio Oriente, que ha presionado los precios de combustibles y los costos de distribución.
“Nosotros como sector estamos trabajando en estas mesas de negociación para llegar a estos acuerdos y estar de acuerdo con la política económica y social que tiene el gobierno de México”, agregó el representante empresarial.
El diésel incide de forma directa en el transporte de mercancías y en las cadenas de suministro, con impacto en costos de alimentos, bienes y servicios.
El acuerdo busca limitar la transmisión de incrementos internacionales al mercado interno, con efecto esperado en la estabilidad de tarifas de transporte y precios finales.
La medida entra en vigor el 1 de mayo y se sostiene en coordinación entre autoridades fiscales y distribuidores de combustible.
El pacto no implica control formal de precios, sino un compromiso entre actores del mercado para mantener el nivel acordado, con participación de distribuidores y estaciones de servicio que operan en el país.

Claudia Sheinbaum. | Foto: EFE 







