Al plantear la soberanía energética como eje de la política petrolera, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, tras décadas de debilitamiento institucional, Petróleos Mexicanos recuperó su carácter público y su capacidad estratégica para producir los combustibles que requiere el país.
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Acompañada por el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, así como por autoridades del sector energético, la mandataria recordó que desde 1992 se impulsó una política orientada a reducir a Petróleos Mexicanos a un proveedor de crudo para exportación, con efectos en la caída de la producción, el endeudamiento y el deterioro del sistema de refinación.
La mandataria mexicana evocó la visión del general Lázaro Cárdenas y afirmó que el fortalecimiento de Pemex representó un acto de soberanía nacional sustentado en el trabajo de sus trabajadores y en la recuperación de una empresa estratégica para el desarrollo del país.
Sheinbaum subrayó que la reforma energética de 2013 profundizó la fragmentación de la empresa al abrir rondas petroleras y separar subsidiarias, lo que debilitó la toma de decisiones y trasladó capacidades técnicas a operadores privados sin que se tradujera en mayor producción.
La presidenta explicó que el cambio de modelo iniciado en 2018 permitió revertir esa tendencia y que, ya en 2025, se modificó el artículo 28 constitucional para devolver a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad su condición de empresas públicas del Estado, sin tratarlas como monopolios.
Esa redefinición jurídica, afirmó, posibilitó la reintegración vertical de Pemex bajo un solo consejo de administración, con mayor control operativo, reducción de prácticas corruptas y una planeación orientada al interés nacional, lo que se reflejó en la recuperación sostenida de la refinación.
La titular del Ejecutivo detalló que actualmente operan ocho refinerías: las seis históricas, entre ellas Refinería Miguel Hidalgo, la refinería Olmeca en Dos Bocas y Refinería Deer Park, hoy en manos de Pemex, con una producción conjunta superior a un millón de barriles diarios.
Indicó que ese nivel no se observaba desde hace dos décadas y que permite al país cubrir una mayor proporción de su demanda de gasolinas, diésel y turbosina, reduciendo la dependencia externa y fortaleciendo la seguridad energética.
La presidenta destacó que la puesta en marcha de la coquizadora en Tula y de nuevos equipos de proceso posibilitó la producción de combustibles con menor contenido de azufre, con impactos positivos en salud pública y medio ambiente.
En el mismo acto, la directora general de ICA Fluor, Guadalupe Phillips Margain, expuso que la modernización de Tula aprovechó la infraestructura existente para volverla más eficiente y limpia, mediante la conversión de residuos de bajo valor en productos de mayor calidad.
Phillips Margain señaló que el proyecto, reiniciado en 2021, involucró a más de 12 mil trabajadores y generó decenas de miles de empleos, con participación mayoritaria de ingeniería y mano de obra mexicanas, además de un amplio despliegue logístico interinstitucional.

Claudia Sheinbaum. | Foto: EFE 


