Shohei Ohtani conecta un grand slam y lidera histórica blanqueada de Japón sobre China Taipéi en su debut en el Clásico Mundial de Béisbol 2026

Shohei Ohtani brilló con un grand slam en el Tokyo Dome y encabezó la victoria de Japón por regla de misericordia ante China Taipéi en su debut dentro del Clásico Mundial de Béisbol 2026



Foto: Reuters

Shohei Ohtani conectó un poderoso grand slam que comandó las 10 carreras que Japón anotó tan solo en la segunda entrada en el juego de presentación en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 del flamante campeón. La superestrella de Los Ángeles Dodgers lució imperial frente a alrededor de 42 mil fanáticos en el Tokyo Dome y la novena nipona tuvo un debut perfecto en el certamen ante China Taipéi.

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El Clásico Mundial de Béisbol tiene un dueño y quiere seguir siéndolo. La selección de Japón —campeona defensora y máxima ganadora del torneo con tres títulos— inició su participación en la edición 2026 con una exhibición de poderío absoluto en un duelo que fue suspendido después de siete entradas por la regla de la misericordia.

El gran protagonista de la noche fue, una vez más, Shohei Ohtani, quien retomó el ritmo exacto donde lo dejó hace tres años, cuando condujo a Japón al título con actuaciones memorables. El actual MVP del Clásico Mundial no se conformó y fue por todas las canicas en cada turno.

En su primera visita al plato, Ohtani había conectado un doblete, y en su segundo turno del mismo explosivo segundo inning agregó un sencillo productor de otra carrera, quedando a un triple de completar el ciclo. Su actuación fue la chispa que encendió la fiesta nipona.

Pero el dominio japonés no se limitó al bateo. Yoshinobu Yamamoto, el as de los Dodgers, estuvo sencillamente inmenso en su primera apertura de la temporada. El MVP de la pasada Serie Mundial lanzó dos entradas y dos tercios sin permitir hit, con dos ponches, aunque su control le jugó una mala pasada con tres bases por bolas que le obligaron a salir del montículo con las bases llenas y dos outs en la tercera entrada.

Fue entonces cuando Shoma Fujihira tomó la estafeta y resolvió el apuro al ponchar a Lin An-ko, para preservar la blanqueada. Entre Yamamoto y tres relevistas, la artillería de China Taipéi apenas pudo conectar un hit en todo el duelo.

El resultado no solo representa un triunfo contundente, sino una declaración de que Japón busca extender su récord con un cuarto título mundial. Ahora, su próximo examen será mayor y llegará apenas 24 horas después, cuando este sábado se enfrente a su gran rival, la República de Corea, en un duelo que promete emociones intensas y que definirá el rumbo del grupo.