La firma Standard & Poor’s Global Ratings (S&P) ratificó la calificación de la deuda soberana de México en BBB, pero cambió la perspectiva de estable a negativa.
La agencia señaló que “el lento crecimiento económico de México, las restricciones presupuestarias y la materialización de pasivos contingentes podrían dar lugar a una consolidación fiscal muy gradual y a un aumento moderado de la deuda pública“.
De acuerdo con la escala de S&P, la calificación de México todavía se encuentra “en grado de inversión”, pero muy cerca de que sea degradada a terreno especulativo.
En su informe, la agencia considera que las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos “se mantendrán sólidas, pero la incertidumbre sobre la renegociación del acuerdo de libre comercio debilita la confianza de los inversores“.
La Secretaría de Hacienda destacó que S&P “ratificó la calificación de la deuda soberana de largo plazo en moneda extranjera de México en BBB con perspectiva negativa, manteniendo al país dentro del grado de inversión“.
“Esta decisión confirma la confianza de la agencia en los fundamentos macroeconómicos e institucionales de México, así como en su capacidad para mantener acceso estable a los mercados internacionales de capitales“, indicó la dependencia.
Hacienda observó que, si bien S&P modificó la perspectiva, “la agencia reconoció que México cuenta con fortalezas estructurales relevantes“. En su evaluación, S&P destacó la estabilidad política del país, el régimen de tipo de cambio flexible, la autonomía y credibilidad del banco central, la conducción prudente de las políticas fiscal y monetaria, así como la resiliencia de la posición externa de México.









