Tomateros de Culiacán y Charros de Jalisco se reencontrarán en una Serie de México de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). Aunque esta vez, más allá de disputarse la corona que los adjudique como reyes del circuito invernal nacional, no estará en juego un boleto a la Serie del Caribe Jalisco 2026, ya que tras el cambio de sede por la intervención de Estados Unidos en Venezuela, la novena vinotinto quedó fuera de acción y México tendrá una histórica doble participación.
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La historia reciente de la LMP vuelve a tejer un capítulo de intensa rivalidad moderna. Y es que por cuarta ocasión en 11 años, Tomateros y Charros se reencuentran en una serie pactada al mejor de siete juegos, un duelo que desde su planteamiento promete tensión, fiereza y una constante pugna.
La serie comenzará este miércoles 21 de enero en el Estadio de los Tomateros, con dos juegos en la capital sinaloense antes de trasladarse al Estadio Panamericano de Guadalajara para los siguientes tres, dejando abierta la posibilidad de un dramático regreso a Culiacán si el pleito se extiende al máximo.
Este enfrentamiento no es solo una revancha del año pasado, cuando los Charros, dirigidos por Benjamín Gil, se alzaron con el campeonato en seis juegos. Es un hito dentro de la liga, pues es la tercera vez en la historia que una final repite a los mismos protagonistas en años consecutivos, tras unirse a las sagas entre Tomateros y Águilas de Mexicali (1985-1986) y Yaquis de Obregón y Algodoneros de Guasave (2011-2012).
En el historial particular de estas finales, Jalisco gana con dos victorias por una de Culiacán, pero los nuevos matices son decisivos. Los Tomateros llegan ahora comandados por Lorenzo Bundy, configurando un duelo estratégico de alto nivel entre dos mánagers con amplia trayectoria.
Más allá del título invernal, esta final carga un valor añadido de proyección internacional. Tanto el campeón como el subcampeón representarán a México en la Serie del Caribe Jalisco 2026, que se celebrará del 1 al 7 de febrero en Guadalajara. Este escenario contará además con los campeones de República Dominicana, Puerto Rico y la Liga de Panamá.
La ausencia de Venezuela, por segunda ocasión consecutiva, abrió la puerta para que México, como país sede, participe con dos equipos, una circunstancia regulada y con tres antecedentes históricos, en 1974, 2003 y 2008, cuando en dos de esas ediciones fue el subcampeón local quien terminó por levantar el título caribeño.
Este contexto agrega capas de narrativa al duelo de mánagers. Benjamín Gil, al frente de Charros, participará en su sexta Serie del Caribe como timonel. A su vez, Lorenzo Bundy, con los Tomateros, se convertirá en el tercer mánager en la historia en dirigir a cuatro equipos diferentes en el clásico caribeño.
Ambos buscan escribir su nombre en la gloria del Caribe. La Serie del Caribe Jalisco 2026 se presenta como un torneo de élite y un testimonio de la madurez organizativa de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe.
Pero antes de la fiesta caribeña, la atención está puesta en el diamante del Pacífico mexicano. Enero pone a prueba a quienes saben jugarlo, y esta serie repetida entre Tomateros y Charros no solo definirá un campeón de la LMP, sino también quién llegará a Jalisco con el título bajo el brazo y quién lo hará con el ímpetu de la revancha.

Foto: Cortesía Charros de Jalisco 


