Trump, primero yo y los míos

Polémica en la Casa Blanca: Donald Trump opaca a campeonas de tenis de la Universidad de Georgia en una foto oficial



Anastasiia Lopata, Mai Nirundorn, Aysegul Mert, Sarah Branicki, Alexandra Vecic, Tatum Buffington, Guillermina Grant, Haley Gaudette, Sofia Rojas, Mell Reasco y Hayden Mulberry, quienes ganaron el campeonato nacional de tenis de la NCAA con la Universidad de Georgia en Estados Unidos, visitaron la Casa Blanca el pasado miércoles. Las monarcas colegiales se tomaron una fotografía en la sede presidencial, pero quien protagonizó la imagen no fueron ellas, sino el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y cinco varones más, que se acomodaron en primer plano.

No fue un error. El hombre más poderoso del mundo llegó a la cita y únicamente estrechó la mano de los cinco hombres que acompañaban a las campeonas: el subdirector deportivo de Georgia, Ford Williams; el director deportivo, Josh Brooks; el entrenador principal, Drake Bernstein; el entrenador asociado, Jarryd Chaplin, y el entrenador asistente, Will Reynolds. Para las tenistas, el motivo por el cual esa foto se hizo, apenas un saludo verbal a la distancia.

Trump, quien recibió en noviembre el Premio de la Paz de la FIFA y meses después sacó a un presidente a tiros de su casa, abrió un frente bélico en Medio Oriente y asfixió (aún más) a un país en crisis como Cuba, aparece en el centro de la imagen, como el personaje destacado. A ambos costados los entrenadores. Atrás, en segundo plano, las deportistas.

“Una foto vale más que mil palabras…”, escribió en X la exestrella del tenis Martina Navratilova. La checoestadounidense, ganadora de 18 Grand Slam, entre ellos nueve títulos individuales de Wimbledon, récord absoluto, tanto en la rama femenina como masculina, encabezó las críticas. A ella se sumaron otros cibernautas.

En febrero pasado, Trump, quien puede hacer y decir lo que quiera sin mayores consecuencias, felicitó al equipo varonil de hockey sobre hielo que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina. A ellos los llamó por teléfono y dijo que tendría que invitar también al equipo femenino que, al igual que el varonil, ganó la medalla de oro o sería “sometido a un juicio político”. “Debo decirles, vamos a tener que llevar al equipo femenino, lo saben”, dijo.

Poco después, el equipo femenino rechazó la invitación para visitar la Casa Blanca. Las campeonas alegaron “problemas de agenda y compromisos previos”. Hilary Knight, la capitana de ese equipo, dijo se estaban centrando en “celebrar a las mujeres de nuestro equipo, sus extraordinarios esfuerzos, y en seguir celebrando las tres medallas de oro en la historia del programa, así como el doble oro obtenido simultáneamente por hombres y mujeres. Y realmente no queremos empañar eso con una broma de mal gusto”.

En cambio, los integrantes del equipo masculino sí visitaron la Casa Blanca y asistieron al Discurso sobre el Estado de la Unión como invitados de Trump.

Yo y los míos como premisa trumpista. En 2017 se publicó una foto del republicano, durante su primera administración, firmando una ley antiaborto. El hombre estaba rodeado de ocho asesores varones en el Despacho Oval.

En las últimas semanas, tres mujeres dejaron el gabinete del mandatario. Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, y Pam Bondi, fiscal general, fueron despedidas, mientras que Lori Chavez-DeRemer, secretaria de Trabajo, anunció su dimisión el lunes de la semana pasada. En el caso de las primeras, quienes eran de la línea dura de Trump, fueron sustituidas por hombres (Markwayne Mullin y Todd Blanche), para afianzar más un gabinete que ya de por sí era el menos igualitario de este siglo en la Casa Blanca.