Un sistema educativo más equitativo, inclusivo y de calidad, retos de Mario Delgado en la SEP

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Una larga trayectoria y eficacia probada son algunos de los aspectos que caracterizan a Mario Delgado Carrillo, actual dirigente de Morena y, a partir del próximo 1 de octubre, nuevo secretario de Educación.

Mario Delgado cuenta con experiencia en el ramo. No es un improvisado. Recordemos que en la administración de Marcelo Ebrard fue secretario de Finanzas y secretario de Educación en la capital del país.

Además, desde el 1° de septiembre de 2018 y octubre de 2020 coordinó el Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, donde impulsó la modernización de la Reforma Educativa y la aprobación de la Ley de Austeridad, así como quitar el fuero del Presidente de la República y elevar a rango constitucional las becas y pensiones.

También participó en la campaña para Jefe de Gobierno y en las tres presidenciales de Andrés Manuel López Obrador y, en el 2018 fue vocero de la campaña presidencial.

Así que, como podemos darnos cuenta, Delgado Carrillo es un hombre que ha sido leal al movimiento que fundó Andrés Manuel López Obrador y por ende no es raro su nombramiento en un puesto clave y de gran responsabilidad social.

Pero ¿cuáles son los retos que tiene enfrente? En primer lugar, deberá lograr un sistema educativo más equitativo, inclusivo y de calidad. Estos desafíos están relacionados con la infraestructura educativa, la calidad de la enseñanza, la brecha educativa, la formación docente, y sobre todo, la falta de recursos.

México presenta marcadas disparidades en acceso y calidad educativa entre diferentes regiones del país. Las áreas rurales y marginadas suelen tener infraestructuras deficientes, maestros menos capacitados y menor acceso a recursos educativos avanzados.

Esta brecha contribuye a perpetuar ciclos de pobreza y desigualdad social.

A pesar de los esfuerzos por mejorar los estándares educativos, persisten problemas en la calidad de la enseñanza y el aprendizaje. La falta de actualización pedagógica de los docentes, métodos de evaluación ineficaces y currículos desactualizados son algunos de los factores que impactan negativamente en la calidad educativa.

El financiamiento insuficiente es otro obstáculo crucial. Aunque se han implementado políticas para aumentar el presupuesto educativo, los recursos siguen siendo limitados para cubrir las necesidades básicas de todas las escuelas, especialmente aquellas ubicadas en áreas con mayores carencias.

Otro punto para tomar en cuenta es que la pandemia de COVID-19 evidenció la brecha digital en México, exacerbando las desigualdades existentes en el acceso a la educación.

Aunque se han implementado iniciativas para integrar tecnologías en la enseñanza, persisten desafíos en infraestructura, conectividad y capacitación digital tanto para estudiantes como para docentes.

Cabe mencionar que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la cuarentena para evitar la propagación rápida del virus COVID-19 generó que aproximadamente 30 millones de alumnos, de todos los niveles educativos presenciales, tuvieran que dejar de ir a sus centros escolares porque se suspendieron las clases.

Por consiguiente, uno de los grandes retos de la educación en México es el ofrecer las garantías para el acceso universal a la tecnología e internet, ya que esto puede ayudar a los estudiantes y a cualquier persona para acceder a herramientas de educación, crear comunidades enfocadas en un tema en específico e intercambiar ideas con diferentes alumnos.

Para abordar estos desafíos, Mario Delgado tendrá que plantear a los nuevos legisladores la creación de políticas y reformas educativas integrales. Reto que podrá superar sin problema debido a su buena relación con los líderes de la mayoría en San Lázaro, Ricardo Monreal y en el Senado, Adán Augusto López.

También se requiere una inversión significativa en infraestructura educativa para mejorar las instalaciones y garantizar el acceso a recursos adecuados en todas las escuelas. Además, es esencial mejorar la calidad de la formación docente y proporcionar oportunidades de desarrollo profesional continuo.

En conclusión, los retos en la educación en México son complejos y requieren un compromiso continuo de todos los actores involucrados, desde el gobierno, los sindicatos y las instituciones educativas hasta la sociedad civil y el sector privado.

Por lo pronto Delgado Carrillo ya empezó a tender puentes y se reunió con los líderes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) a quienes les aseguró que será “un gran aliado” para la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación.

Por su parte, el secretario general del gremio, Alfonso Cepeda Salas, ofreció coordinación y apoyo mutuo en el Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.

Héctor Muñoz