PATRICIA RAMÍREZ
Foto: Omar Flores/El Sol de MéxicoEl asedio del presidente
Andrés Manuel López Obrador
contra los árbitros electorales, el hecho de que el crimen organizado aprovecha las elecciones para ampliar sus redes de impunidad, el clima de polarización política, la coincidencia de elecciones en México y Estados Unidos, y las acciones que el presidente emprenderá para consolidar su proyecto político y asegurar su legado, hacen de 2024 un año de riesgo político alto, advierte un análisis de la consultoría Integralia, que dirige el exconsejero electoral
Luis Carlos Ugalde
.El documento pone un
foco rojo
en la participación del crimen organizado en los procesos electorales más grandes de la historia, pues, alertó las organizaciones criminales pueden capturar a los gobiernos locales para disponer de recursos clave, como datos personales, dinero público, policías y otros funcionarios a su servicio para operar con impunidad, consolidar o diversificar sus áreas de negocios, y neutralizar a organizaciones rivales.“Aunque dicha captura puede ocurrir en cualquier momento, los grupos criminales aprovechan las coyunturas electorales para mantener o extender su control sobre gobiernos locales. En el corto plazo, este fenómeno incrementa los incidentes de
violencia político-electora
l”, sentenció.Detalló que las agresiones contra candidatos y actores políticos se han incrementado considerablemente de 2021 a 2023, en 197.2 por ciento y se espera que 2024 se posicione como el año más violento debido al número de cargos en disputa a nivel local, la proliferación de organizaciones criminales, y la diversificación de los mercados ilícitos.
La oposición, en riesgo
El reporte señala que, con base en su propio poll de encuestas, es decir un ponderado de los principales sondeos de preferencias electorales que se han hecho,
Claudia Sheinbaum
va a la cabeza en la intención de voto, y de ganar la presidencia de la República podría presentarse el debilitamiento de la oposición por la ruptura de la alianza
PAN-PRI-PRD
y fugas hacia la coalición gobernante, conflictos políticos entre el
PRI y Movimiento Ciudadano (MC)
y cooptación, intimidación o invitación del nuevo gobierno a cuadros opositores.Detalló que, en caso de un mal resultado electoral, es posible que la coalición
PRI-PAN-PRD
se debilite y surjan cuestionamientos a su razón de ser y respecto a la legitimidad y la efectividad de una alianza “antinatural” entre adversarios históricos. No obstante, cabe recordar que Ugalde se ha manifestado en algunas ocasiones a favor de la candidata de la alianza
PRI, PAN, PRD.Mayoria calificada
El análisis señala que de ganar Morena y sus aliados la mayoría calificada en el Congreso de la Unión los posibles cambios constitucionales que emprenda permitiría minar el sistema de pesos y contrapesos y fortalecer un sistema presidencial sin controles.Añade que, en caso de una victoria electoral del partido en el poder, se consolidaría la captura de la Suprema Corte por parte del Ejecutivo, a través del nombramiento de otro ministro afín, tras la salida de
Luis María Aguilar
en noviembre, o bien mediante una reforma constitucional para elegir a los integrantes del Poder Judicial por voto popular.Asimismo, se abriría la puerta a una reforma electoral que modifica la estructura del
INE
y la forma de elegir al cuerpo directivo mediante voto popular, reforma para eliminar al
INAI
, reforma energética, entre otras.También, se acentuaría el proceso de militarización, ya sea porque
López Obrador
consigue la mayoría calificada para adscribir a la
Guardia Nacional en la Sedena
, y/o porque el nuevo gobierno decide (o se ve forzado a) continuar la política de
López Obrador
respecto a las fuerzas armadas.También alerta que el
Congreso
puede aprobar reformas y leyes sorpresivas que afecten el clima de negocios, como, por ejemplo, modificaciones al marco laboral, al aparato administrativo del Estado o al otorgamiento de concesiones, sin prever un período de transición y adaptación para el sector privado.Asimismo, un triunfo electoral de
Donald Trump
deteriora la relación bilateral con Estados Unidos y coloca a México en una posición de vulnerabilidad por las amenazas con aranceles, constantes ataques reputacionales, agravamiento de la crisis migratoria y presiones en materia de seguridad.