AmCham demanda claridad en la legislación secundaria para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas

Definir flexibilidad y distribución de la jornada; regulación de horas extraordinarias, entre otros conceptos



Luego de que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma el artículo 123 de la Constitución mexicana para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, el pasado 3 de marzo, la American Chamber México (AmCham) dejó clara la necesidad de que en la legislación secundaria haya claridad en la transición; definición de flexibilidad y distribución de la jornada; regulación de horas extraordinarias en el nuevo contexto; sistemas de registro y cumplimiento, además de dar certidumbre jurídica y tener una coordinación institucional.

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Destacó que, a partir de la experiencia de empresas socias de diversos sectores, “la Cámara busca aportar elementos que contribuyan a una transición gradual, ordenada y efectiva, que fortalezca tanto el bienestar laboral como la competitividad”.

No dejó de señalar que el avance hacia jornadas laborales más equilibradas representa un paso relevante para mejorar el bienestar, la salud y la productividad de las personas trabajadoras, así como para alinear a México con estándares laborales internacionales.

Por lo que su implementación plantea retos operativos y regulatorios, al demandar claridad en la transición, señala que la reducción gradual de la jornada requerirá de reglas claras sobre cómo reorganizar turnos, descansos y modalidades sin afectar la continuidad productiva, especialmente en sectores con operación 24/7.

En cuanto a la definición de flexibilidad y distribución de la jornada, consideró que será clave precisar los mecanismos para distribuir horas dentro de la semana, acuerdos empresa-trabajador, esquemas por turnos y posibles excepciones. “Es importante considerar el impacto diferenciado por sector, tamaño de empresa, así como el impacto en caso de contingencias”.

Sobre la regulación de horas extraordinarias, la AmCham considera que se requiere claridad sobre controles y mecanismos de compensación, así como criterios para distinguir entre horas extraordinarias y trabajo en día de descanso. “La transición debe ir acompañada de un esquema que permita absorber picos operativos sin generar disrupciones”.

Respecto a los sistemas de registro y cumplimiento, señala que la implementación de sistemas electrónicos de registro demandará lineamientos claros que permitan verificar cumplimiento sin generar cargas administrativas excesivas, considerando retos operativos en modalidades como esquemas híbridos o remotos.

Y, por lo que toca a la certidumbre jurídica y coordinación institucional, el organismo empresarial advierte que “será relevante evitar vacíos regulatorios durante la transición, así como definir criterios uniformes para inspección, interpretación y resolución de controversias; evitar la criminalización de prácticas laborales lícitas y adaptar el marco legal en materia de cotización de la seguridad social”.

La AmCham México refrendó su disposición para seguir colaborando, desde un enfoque institucional, técnico y constructivo, en la discusión de la legislación secundaria y en el proceso de implementación de la reforma laboral.