Aremi Fuentes, con la piel chinita al recordar su bronce en Tokio y la mente en Los Ángeles 2028: “Me hace seguir motivada”

Tras la gloria en Tokio 2020 y un ciclo amargo que la dejó fuera de París, la pesista Aremi Fuentes confiesa su determinación por regresar al podio olímpico en 2028



La felicidad de Aremi Fuentes se escondía detrás de un cubrebocas. La halterista chiapaneca se colgó la medalla de bronce en la categoría de 76 kg de levantamiento de pesas en los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Pero a pesar de la felicidad que le provocó el hacer historia al conquistar una de las 78 preseas que México ha recolectado a lo largo de su participación en la justa veraniega, tuvo que ocultar su sonrisa debido a las restricciones provocadas por la pandemia COVID-19, misma que postergó un año las competencias.

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Ahora, luego de un ciclo olímpico marcado por lesiones e inestabilidad que le impidieron clasificar a París 2024, la nacida en el municipio de Tonalá, Chiapas, está decidida a volver a la máxima justa deportiva en Los Ángeles 2028, donde espera replicar ese éxito obtenido que la llevó al podio instalado en el Foro Internacional de Tokio. Para esta vez, irradiar de luz con su sonrisa.

“El primer paso ya lo dimos con clasificar a los Juegos Centroamericanos 2026. El segundo es estar en el podio e intentar clasificar también a los Juegos Panamericanos, que sería en el año siguiente y así ir sucesivamente, e ir analizando también el proceso de clasificación porque aún no se sabe y andando por esa parte para buscar ese pase a Los Ángeles”, dijo a OVACIONES la halterista de 32 años de edad.

Aremi Fuentes Zavala aún siente cómo la euforia por ese inesperado logro en Japón recorre su cuerpo. Y no es para menos, pues fue una de las más improbables proezas del deporte nacional. El dramatismo se desbordó y todo parecía perdido cuando la mexicana no pudo amarrar el metal en su último levantamiento, al no poder alzar los 139 kg que intentó en dos tiempos. La norcoreana Kim Suhyeon ya saboreaba el podio, pero cometió foul en su penúltimo levantamiento y en el último no tuvo la fuerza suficiente para lograrlo.

“Sí, todavía se me enchina la piel porque créeme que fue un proceso muy fuerte, tanto de lesiones que de hecho las consecuencias fueron las que tuve que parar el siguiente año. Pero el ver mi video me hace seguir motivada para Los Ángeles, más aún que vamos a estar en casa y ya no van a ser los Juegos Olímpicos de esa vez, que fue con mucha contingencia por lo del COVID y es uno de los motores que tengo porque me gustaría que mis padres estuvieran presentes en esa fiesta deportiva y más aún que hay muchos mexicanos en Estados Unidos y creo que se va a sentir como en casa”, recordó.

Nacida el 23 de mayo de 1993, Aremi enfrentó a partir de ahí una crisis física y deportiva. Su cuerpo, llevado al límite, respondió con lesiones que derivaron en malos resultados y metas incumplidas. Pero finalmente superó la distensión grave que tenía en un tendón de la rodilla —que la alejó dos meses de los entrenamientos— y se sometió a una limpieza articular, con un largo proceso de rehabilitación.

Respaldada por un equipo multidisciplinario, no solo ha recuperado su condición física, sino también la confianza. Ahora, fortalecida, ha regresado a los escenarios internacionales y se alista con determinación para resurgir rumbo a los próximo Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde, por lo pronto, el coordindor técnico de cultura física y deporte del IMSS, Héctor García Antonio, ya la comprometió a ir por una segunda presea.

“De una u otra forma sí es un compromiso. Sé que después de la medalla olímpica todas las competencias se hicieron con más compromiso por la hazaña que hice, pero eso lo he estado manejando con la pasión que le tengo a este deporte. Créeme que me gusta, es algo que no me aburre, que si pudiera estaría cumpliendo por muchos años pero sé que el levantamiento tiene una fecha de caducidad y estoy aprovechando esa parte que todavía me queda un poco más de reserva para Los Ángeles”, afirmó.

Además de todos los contratiempos físicos que ha tenido que sortear, Fuentes también debió superar en 2019 las arbitrariedades de Rosalío Alvarado del Ángel, presidente de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas (FMLP), que dirige desde 2003, tiempo en el que ha acumulado múltiples irregularidades, una de ellas, el bloqueo y discriminación hacia Aremi, cuando la dejó fuera del XXVIII Campeonato Panamericano Mayor de Levantamiento de Pesas, con el argumento de que estaba “gorda (sic)”.

Tras ese desafortunado episodio, la halterista ha dado vuelta a la página, sobre todo porque con la llegada de Rommel Pacheco como director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), ha visto mayor transparencia en los procesos, por lo que espera no volver tener algún roce federativo en este ciclo olímpico.

“Hasta el momento ya ha habido mucha más comunicación, eso es lo importante con todos los atletas. También muy importante que ahora el director que está en la Conade ha tenido mucha comunicación con nosotros deportistas, también con las federaciones y eso ha sido que haya más que dos días de manera positiva”, finalizó.