En el ocaso de 2025, el boxeo mexicano vive un momento de transición inevitable. Saúl ‘Canelo’ Álvarez, rostro indiscutible de la última década en el deporte de Fistiana, cierra el año con una victoria pero también con una derrota que encendió las alarmas sobre el posible fin de su reinado absoluto.
TE PUEDE INTERESAR: ¡Llegó Palavecino! Cruz Azul ya tiene su regalo de Día de Reyes y reportará en La Noria
Mientras el tapatío lidia con la pérdida de sus títulos y una cirugía que pone en duda su futuro inmediato, una nueva generación de campeones emerge con fuerza para tomar la estafeta, aunque persiste la interrogante de si alguno podrá igualar su impacto global.
Al mismo tiempo, la sombra de Julio César Chávez Jr. recuerda que no todo legado resiste el paso del tiempo, entre regresos fallidos al ring y problemas legales que lo mantienen lejos de la gloria heredada de su padre.
Este es el panorama actual del pugilismo azteca: entre el adiós de un ícono, la promesa de nuevos guerreros y el recordatorio crudo de que incluso los apellidos legendarios pueden tropezar.
EN LA ERA MODERNA
Saúl ‘Canelo’ Álvarez, el boxeador mexicano más exitoso de la era moderna, cerrará 2025 con un balance mixto que enciende el debate sobre el posible fin de su dominio en el cuadrilátero.
A sus 35 años, el tapatío disputó dos peleas: una victoria por decisión unánime ante William Scull en Riad, donde recuperó el estatus de campeón indiscutido supermediano al unificar los títulos WBC, WBA, WBO e IBF; y una derrota frente a Terence Crawford en Las Vegas, donde perdió todos sus cinturones en un combate transmitido por Netflix.
El triunfo ante Scull fue criticado por su bajo volumen de golpes, el menor en una pelea de 12 rounds en 40 años, según CompuBox, aunque le permitió convertirse en bicampeón indiscutido en las 168 libras, un logro histórico.
Sin embargo, el duelo ante Crawford marcó un punto de inflexión. El estadounidense, invicto y con salto de dos divisiones, se convirtió en el primer campeón indiscutido en tres divisiones en la era de los cuatro cinturones.
Tras la pelea, Canelo se sometió a una cirugía en el codo izquierdo, lo que pone en duda su tradicional combate de mayo de 2026. Con un récord de 63 victorias, 3 derrotas y 2 empates, sigue siendo una figura icónica, aunque el debate sobre el relevo generacional se intensifica.
LA NUEVA GENERACIÓN
Con Canelo en la recta final de su carrera, México presenta varios campeones mundiales y prospectos listos para brillar, aunque con la incógnita del carisma mediático.
Destacan Isaac ‘Pitbull’ Cruz, campeón interino WBC superligero; Gilberto ‘Zurdo’ Ramírez, campeón unificado WBA y WBO crucero y primer mexicano en esa división; y Christian ‘Chispa’ Medina, campeón WBO gallo.
También sobresalen Rafael ‘Divino’ Espinoza, campeón WBO pluma, y Jaime Munguía, contendiente supermediano de gran potencia ofensiva. A ellos se suma Marco Verde, medallista olímpico en París 2024 y prospecto emergente bajo la guía de Eddy Reynoso.
LA OTRA CARA
El caso de Julio César Chávez Carrasco representa el lado más oscuro del presente. A sus 39 años, cerró un ciclo marcado por inactividad, una derrota ante Jake Paul y serios problemas legales, incluyendo arresto, deportación, vinculación a proceso y libertad condicional.
Pese a ello, Chávez Jr. anunció su regreso al ring en enero de 2026, mientras enfrenta un proceso legal que se resolverá en los próximos meses.
MOMENTO ÁLGIDO
En el umbral de 2026, el boxeo mexicano vive una encrucijada histórica: el posible ocaso de Canelo Álvarez, el ascenso de una nueva camada de campeones y el recordatorio de que el ring no perdona distracciones.
Aunque nadie replicará el impacto del pelirrojo de Juanacatlán, la tradición guerrera del pugilismo nacional sigue viva. El próximo año definirá si este relevo generacional será tan brillante como los que lo precedieron.

Foto: Cortesía Canelo 


