CDMX reparte 10 mil detectores de gas tras atender 11 emergencias diarias

El programa se implementó tras una explosión por acumulación de gas en Coyoacán e incluye la entrega gratuita de dispositivos y revisiones preventivas



Al menos once emergencias diarias por fugas de gas se atienden en la Ciudad de México, muchas de ellas con explosiones, incendios o personas intoxicadas por monóxido de carbono, una problemática que se intensifica durante la temporada invernal. Tras una explosión reciente en Coyoacán que dejó familias evacuadas, personas hospitalizadas y un edificio inhabitable, el Gobierno capitalino inició la entrega gratuita de 10 mil detectores de gas en unidades habitacionales, además de revisar instalaciones domiciliarias y desplegar capacitación vecinal para reducir este tipo de riesgos en viviendas.

El arranque del programa “El detector que salva” ocurrió después del recorrido que realizó la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, en el inmueble afectado por acumulación de gas en la alcaldía Coyoacán, donde 25 familias tuvieron que abandonar sus hogares y el edificio presentó daños estructurales. El caso, documentado en el encuentro con personas afectadas, evidenció las consecuencias de no detectar a tiempo una fuga y se convirtió en el detonante de una campaña de prevención dirigida a un problema que, de acuerdo con cifras oficiales, ocurre todos los días en la ciudad.

Durante la presentación del programa, Clara Brugada Molina informó que en la capital se registran alrededor de cuatro mil incidentes al año relacionados con fugas de gas, lo que equivale a un promedio de once eventos diarios. Señaló que una parte importante de los incendios que atienden los servicios de emergencia tiene su origen en fallas en instalaciones de gas y que, en otros casos, las viviendas se llenan de monóxido de carbono sin que las personas lo perciban, con consecuencias fatales.

La jefa de Gobierno detalló que el programa contempla la entrega gratuita de diez mil detectores de gas, dispositivos que monitorean de manera permanente el aire en espacios cerrados y emiten una alarma sonora cuando detectan gas LP, gas natural, monóxido de carbono o una disminución peligrosa de oxígeno. Explicó que estos equipos permiten actuar antes de que ocurra una explosión, una intoxicación o una asfixia, y que se distribuirán prioritariamente en unidades habitacionales, donde vive cerca del 40 por ciento de la población capitalina.

Además de la distribución de detectores, Brugada Molina informó que el Gobierno de la Ciudad de México incorporó la revisión y el reforzamiento de las instalaciones de gas a los programas de mejoramiento de vivienda, producción de nueva vivienda y reconstrucción, con el objetivo de corregir fallas estructurales, garantizar la ventilación adecuada y evitar la instalación de calentadores en espacios cerrados.

Por su parte, el secretario de Vivienda de la Ciudad de México, Inti Muñoz Santini, precisó que estas medidas ya se aplican en los créditos de mejoramiento de vivienda, en los proyectos de nueva construcción y en los procesos de reconstrucción, como el que se llevará a cabo en el edificio afectado en Coyoacán. Recordó que, tras la explosión, la Secretaría de Vivienda realizó apuntalamientos estructurales de emergencia para evitar un colapso mayor y que actualmente se elabora el proyecto técnico de rehabilitación, con una duración estimada de seis a ocho meses y un costo de 18 millones de pesos que será cubierto por el Gobierno capitalino.